
Nicolás Maduro descansa ya en una prisión federal de Brooklyn, en Nueva York, después de que el Ejército de Estados Unidos lo secuestrara en una operación relámpago. El ya expresidente de Venezuela está bajo la custodia de múltiples agencias federales. A Maduro le espera un proceso penal por narcotráfico.
Los cargos formales datan de 2020, cuando la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York le acusó de narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a EEUU y delitos relacionados con armas automáticas. La previsión es que las audiencias comiencen en los próximos días ante un juez federal en Manhattan.
La acusación original está basada en una investigación de la DEA, la Administración para el Control de Drogas de EEUU. Allí se señala a Maduro como presunto líder del denominado Cartel de los Soles, una red supuestamente vinculada a altos mandos militares venezolanos que buscaba enriquecerse y “utilizar la cocaína como un arma contra Estados Unidos”.
De dilucidar si eso es real o una invención del presidente Donald Trump para quitarse a Maduro de en medio y tener así acceso y control del petróleo venezolano, se va a encargar el juez Alvin Hellerstein. Dos datos llaman la atención de este neoyorquino: su edad y que un presidente demócrata fue quien le nombró para su actual cargo.
92 años y designado por un demócrata
Alvin Kenneth Hellerstein tiene 92 años (nació en Nueva York el 28 de diciembre de 1933). Es judío ortodoxo y fue presidente y director del Consejo de Educación Judía. Antes de aventurarse en el Derecho estudió Arte. Estuvo en el Ejército de EEUU entre 1957 y 1960.
Hellerstein fue nominado por el presidente Bill Clinton para juez del Distrito Sur de Nueva York el 15 de mayo de 1998. Fue confirmado por el Senado por unanimidad y recibió su nombramiento en octubre de ese año. Asumió el estatus de juez superior el 30 de enero de 2011.
Como magistrado ha presidido varios casos de muy alto perfil. Entre ellos hay diversos litigios iniciados tras los atentados terroristas del 11 de septiembre, una demanda contra Harvey Weinstein, los juicios por fraude de la empresaria Charlie Javice y el inversor Bill Hwang, Shakira y su canción ‘Loca’ y hasta casos sobre el propio Trump. Ahora, tan curtido, le llega el proceso penal federal contra Nicolás Maduro.
Lo que ha dicho y puede decir el ‘Pollo’ Carvajal
En el tribunal de Hellersrtein ya hay un caso por narcotráfico y contra un exmiembro del régimen de Venezuela. Ahora mismo, el juez se ocupa de la demanda contra el ex general venezolano Hugo Armando ‘Pollo’ Carvajal, ex jefe de los servicios de inteligencia del chavismo, acusado de narcotráfico. Se espera que su testimonio juegue un papel importante en el juicio contra Maduro, porque Carvajal, tras declararse culpable, está colaborando con las autoridades estadounidenses.
Sobre los atentados del 11-S, que dejaron casi 3.000 muertos, Hellerstein admitió una demanda millonaria de los dueños de las Torres Gemelas del World Trade Center contra American Airlines y United Continental. Ambas aerolíneas eran acusadas de carencias en los controles de seguridad y haber permitido los atentados con su negligencia. El juez rechazó los recursos de las compañías aéreas y permitió que siguiera adelante la reclamación por 2.800 millones de dólares.
De su proceder da cuenta lo ocurrido en diciembre de 2004, cuando Hellerstein anunció que denegaría una solicitud del gobierno para retrasar la revisión sobre la publicación de ciertos archivos internos de la CIA relacionados con Irak. En junio de 2005, ordenó al gobierno la publicación de cuatro vídeos de la prisión de Abu Ghraib y docenas de fotografías de la misma colección que desató el escándalo de abusos a prisioneros iraquíes un año antes. En septiembre, el juez ordenó la publicación de 87 fotografías y videos más; y en enero y septiembre de 2017, de documentos gubernamentales adicionales, incluidos los mencionados en el informe del Senado sobre torturas.
De Trump a Shakira, pasando por Weinstein
Lo más reciente de las decisiones judiciales de Hellerstein tiene que ver con Trump y su persecución de los inmigrantes en situación irregular en EEUU. En abril de 2025, junto a otros jueces, bloqueó la deportación de inmigrantes. El magistrado consideró que no podían ser devueltos a sus países de origen sin antes recibir una notificación y haber tenido la oportunidad de ser escuchados en audiencia.
Pero Hellerstein también ha tenido que tratar con los problemas con la justicia del propio Trump. Tras la acusación formal del presidente por cargos penales estatales presentada por la Fiscalía de Distrito de Manhattan, su caso penal fue asignado al juez Hellerstein. Este último lo remitió de nuevo a un tribunal estatal. Tras ser condenado en un tribunal estatal, Trump volvió a trasladar el caso a un tribunal federal ante Hellerstein, quien a su vez lo remitió de nuevo a un tribunal estatal. El magnate apeló, y el Tribunal de Apelaciones de EEUU para el Segundo Circuito asignó el caso a Hellerstein para que considerara si la condena de Trump debía trasladarse a un tribunal federal debido a la ley de inmunidad presidencial.
En julio de 2020, otorgó una orden de restricción temporal a favor del exabogado del presidente Trump, Michael Cohen, ordenando que Cohen fuera liberado de prisión y puesto en confinamiento domiciliario. Cohen había argumentado que los funcionarios de la prisión estaban impidiendo su traslado a confinamiento domiciliario como represalia por su negativa a aceptar no escribir un libro ni contactar a los medios mientras estuviera en confinamiento domiciliario.
En el caso Harvey Weinstein, en abril de 2019, Hellerstein descartó 17 demandas. Permitió que el caso se llevara a juicio pero sólo contra el productor. Al resto de demandados los eliminó porque, según el magistrado, la demanda no mostraba suficientemente que hubieran ayudado, apoyado o facilitado el tráfico sexual.
En la mesa de este juez neoyorquino estuvo la demanda que Mayimba Music, una discográfica que tiene los derechos sobre los temas del cantante dominicano Ramón Arias Vásquez, inició contra Shakira y Sony music. Acusaban a la cantante colombiana de que su canción ‘Loca’ (éxito en 2010) era un plagio de ‘Tiguere’, escrita en 1998 por Arias Vásquez. Aunque Hellerstein consideró que Loca era una “copia ilegal”, condenó sólo a la compañía discografica (según él la cantante desconocía el origen del tema) y dejó afuera del fallo a la versión inglesa de la canción.


