
Cada mano de Donald Trump parece trabajar de manera autónoma. Mientras una ofrece a Irán un plan de paz para poner fin a la guerra, la otra ordena el envío a la zona del conflicto de 1.500 soldados más. Puede ser parte de una sola estrategia o el último ejemplo de que es difícil prever cómo funciona la cabeza del presidente de Estados Unidos.
Este martes, supimos que Washington habría trasladado a Irán una propuesta de 15 puntos para intentar poner fin a la guerra en Oriente Próximo. Lo contó The New York Times, citando a funcionarios conocedores de las gestiones diplomáticas. Según informó después AP, el plan habría sido presentado a Teherán a través de intermediarios de Pakistán.
Irán niega que se estén llevando a cabo negociaciones. Únicamente, este miercoles, el país persa ha reconocido que Pakistán le ha transmitido una propuesta de la Casa Blanca para entablar conversaciones. Representantes de la República Islámica niegan que se hayan producido contactos directos y dicen que es Washington quien ha buscado ponerse en contacto con Teherán.
Los mediadores: Pakistán, Egipto y naciones del Golfo
Por lo publicado por distintos medios, Pakistán, Egipto y varias naciones árabes del Golfo estarían intentando facilitar las conversaciones, aunque sus esfuerzos parecen estar en su fase preliminar. Según tres funcionarios pakistaníes, un funcionario egipcio y un diplomático del Golfo, EEUU aceptó “en principio” unirse a las conversaciones en Pakistán, mientras los mediadores seguían trabajando para convencer a Irán.
Todos los funcionarios hablaron bajo condición de anonimato por no estar autorizados a proporcionar detalles. El egipcio afirmó que los esfuerzos se centran en “generar confianza” entre EEUU e Irán, con el objetivo de lograr una tregua y un “mecanismo” para reabrir el estrecho de Ormuz.
En todo caso, Irán no se fía y altos funcionarios habrían expresado sus dudas a los mediadores. Recuerdan que ya fueron engañados dos veces por el presidente Trump y que “no quieren ser engañados de nuevo” durante las negociaciones, según una fuente de conocimiento directo de las conversaciones que citan medios israelíes.
Según expertos consultados por el diario británico The Guardian, podría tratarse de un texto muy similar al que la Casa Blanca envió a Teherán en mayo de 2025, durante las negociaciones que entonces entablaron ambos gobiernos. Ese proceso quedó truncado por el ataque, pocos días después, efectuado por el Ejército de EEUU sobre instalaciones nucleares iraníes.
Estos podrían ser 14 de los 15 puntos
El Canal 12 de Israel dice haber tenido acceso al plan de Trump. Israel no estaría participando en las negociaciones para poner fin a la guerra, pero la Casa Blanca avisó a Tel Aviv antes de que comenzaran las conversaciones.
Citando a tres fuentes, este medio israelí ha dado cuenta de 14 de los 15 puntos, o sea, 14 de las 15 demandas que la administración Trump habría transmitido a Irán:
- Irán debe desmantelar sus capacidades nucleares.
- Irán debe comprometerse a no desarrollar armas nucleares.
- No se permitirá el enriquecimiento de uranio en territorio iraní.
- Irán debe entregar sus reservas de uranio enriquecido al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
- Las instalaciones nucleares de Natanz, Isfahán y Fordo deben ser desmanteladas.
- El OIEA debe tener pleno acceso a las instalaciones nucleares de Irán.
- Irán debe abandonar su modelo de “grupos interpuestos regionales”. (La expresión se refiere a Hezbolá, Hamás y los hutíes de Yemen).
- Irán debe dejar de financiar, armar y dirigir a esos grupos interpuestos.
- El estrecho de Ormuz debe permanecer abierto.
- El programa de misiles de Irán debe limitarse tanto en alcance como en cantidad.
- Irán debe limitar el uso de misiles a la autodefensa.
A cambio, Irán se beneficiaría de:
- 12. El fin de las sanciones impuestas por la comunidad internacional.
- 13. Asistencia de Estados Unidos para impulsar su programa nuclear civil.
- 14. Se eliminaría el mecanismo de reactivación automática de sanciones, que permite la reimposición de sanciones si Irán incumple.
¿Quién habla en nombre de Irán?
Trump ha dicho que el enviado estadounidense Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner mantuvieron conversaciones el domingo con un líder iraní. Sin embargo, no reveló de quién se trataba. Los informes, cuenta The Independent, apuntaban al presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, como posible interlocutor. Pero Qalibaf negó rápidamente, con una publicación en X, que se estuvieran llevando a cabo conversaciones.
Pese a los bombardeos de Israel y EEUU, y el asesinato de su líder supremo y muchos altos mandos militares, el régimen iraní está resistiendo. No parece haber fugas y no hay, como esperaba Benjamin Netanyahu, movimientos en las calles contra los gobernantes.
Pero no está claro quién manda hoy en Irán. El nuevo líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, no ha sido visto ni se ha tenido noticias directas de él desde que fue nombrado para suceder a su padre asesinado, Ali Jamenei. De hecho, Trump dice que el nuevo líder supremo ya no cuenta. En realidad, el presidente estadounidense está esperando que surja una Delcy Rodríguez iraní.
Por ello, si esas conversaciones que dice la Casa Blanca son reales, no es seguro que quien hable por Irán cuente con todos los respaldos; esto es, que su presencia esté refrendada por todo el régimen: nomenclatura religiosa y civil, ejército y Guardia Revolucionaria.
Tal vez no todos apuesten por negociar. El martes, el portavoz del alto mando militar, el general Ali Abdollahi Aliabadi, prometió que los combates “continuarán hasta la victoria total”, en lo que pareció una advertencia a cualquier miembro del liderazgo iraní para que no ceda en las negociaciones.
Y si realmente está habiendo negociaciones, quien esté hablando en nombre de Irán está haciendo peticiones poco realistas. Según algunas informaciones, Teherán habría exigido el cierre de todas las bases militares estadounidenses en la región del Golfo y reparaciones por los ataques perpetrados contra el país.
Según Reuters y el Wall Street Journal estas serían las exigencias del régimen iraní para firmar la paz:
- Control oficial y práctico del estrecho de Ormuz por parte de Irán, similar a lo que Egipto hace en el canal de Suéz.
- Garantías para que la guerra no se renueve en el futuro, incluso aunque fuera solo por parte de Israel.
- Fin de los ataques de Israel contra Hezbolá.
- Eliminación total de las sanciones a Irán.
- Continuación de su programa de misiles balísticos sin negociación ni restricciones.
- Compensación por los daños de la guerra en Irán y las pérdidas causadas como resultado de ella.


