Santo Domingo.– Durante la Misa Crismal celebrada este Jueves Santo en la Catedral Primada de América, el arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Morel Diplán, advirtió sobre el impacto creciente de la violencia, el odio y las crisis sociales en la salud emocional y espiritual de la población.
- La ceremonia, que reunió a numerosos sacerdotes y feligreses, incluyó la renovación de las promesas sacerdotales, como es tradición en esta fecha litúrgica.
Impacto de la violencia y crisis
En su homilía, Morel Diplán describió una sociedad profundamente afectada por diversas problemáticas. “Nuestra humanidad está herida por las guerras, el odio, la violencia y la maldad”, expresó, al tiempo que cuestionó la cantidad de personas afectadas por pérdidas, conflictos familiares, accidentes de tránsito y dificultades cotidianas.
Rol activo de la Iglesia
El prelado insistió en que, ante este panorama, la Iglesia debe asumir un papel activo, enfocado en la acción y el acompañamiento social.
Debemos ser una Iglesia que busca a los descarriados, que cuida a los heridos por los males del mundo y que trabaja por la restauración de nuestras comunidades”, afirmó, al tiempo que señaló la influencia de las desigualdades sociales y los intereses particulares en la situación actual.
Llamado a la unión familiar
Tras la celebración, el sacerdote Wilfredo Montaño exhortó a las familias a aprovechar la Semana Santa como un tiempo de unión, diálogo y reflexión. “No es momento para confrontaciones, sino para entendernos y fortalecer el amor al prójimo”, indicó.
Preocupaciones de los feligreses
Feligreses también se pronunciaron sobre los desafíos que enfrenta la sociedad. Alejandra Valerio señaló la preocupación por la violencia intrafamiliar, mientras que Ularia Caminero destacó la falta de amor y empatía como uno de los principales problemas actuales.
Durante la eucaristía se bendijeron los óleos de los catecúmenos y de los enfermos, y se consagró el Santo Crisma, que será utilizado en sacramentos como el bautismo, la confirmación y las ordenaciones a lo largo del año.
Finalmente, monseñor Morel Diplán instó a los creyentes a involucrarse activamente en sus comunidades, recordando que los bautizados tienen un papel fundamental en la transformación social y en el apoyo a los sectores más vulnerables.

