Beirut.- El ministro libanés de Defensa, Michel Menassa, consideró el anuncio realizado este martes por Israel sobre su intención de controlar el sur del Líbano como una violación “sin precedentes” de la soberanía, y afirmó que “jamás aceptarán” una prohibición al regreso de los desplazados de esa región.
«El Líbano rechaza categórica y absolutamente estas amenazas, que constituyen una violación flagrante y sin precedentes de su soberanía e integridad territorial», denunció Menassa.
Asimismo, señaló que esto refleja un total desprecio por el derecho internacional y las resoluciones de legitimidad internacional.
Rechazo a control israelí
Advertencia de escalada
«Hablar de prohibir el regreso de los ciudadanos libaneses a su tierra y de repetir el ‘modelo de Gaza’ en el sur del Líbano constituye un crimen atroz que el Líbano jamás aceptará», agregó.
Este martes, su homólogo israelí, Israel Katz, anunció que buscan controlar el sur del Líbano “hasta el río Litani”, lo que equivale a alrededor de un 8 % del territorio libanés.
Además, indicó que establecerán allí una “zona de seguridad” como línea defensiva contra misiles antitanque.
En esta línea, aseguró que los cientos de miles de desplazados del sur del Líbano no podrán regresar a sus casas hasta que se garantice la seguridad de los habitantes del norte de Israel.
También afirmó que “todas” las viviendas libanesas cercanas a la frontera serán demolidas siguiendo el modelo de Gaza.
Ante estas declaraciones, el ministro libanés de Defensa pidió a la comunidad internacional que rompa su silencio “injustificado”.
Asimismo, instó a adoptar una postura firme para frenar las amenazas israelíes, advirtiendo que mirar hacia otro lado ya no es aceptable.
«Cualquier intento de establecer una zona de seguridad dentro del territorio libanés o de imponer su control hasta el río Litani sería un nuevo acto de agresión«, recalcó Menassa.
Añadió que esto pondría a la región al borde de una peligrosa escalada con consecuencias impredecibles.
Desde hace casi un mes, Israel mantiene una intensa campaña de bombardeos contra el Líbano acompañada de una operación terrestre.
- En conjunto, estas acciones dejan ya 1,268 muertos, 3,750 heridos y más de un millón de desplazados.


