La tradicional acampada anual de miles de indígenas en Brasilia arrancó oficialmente este lunes con críticas al presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, por una demarcación de tierras ancestrales que consideran lenta.
Inicio de la acampada indígena
Entre cánticos y bailes tradicionales, indígenas de todo Brasil se concentran en el Campamento Tierra Libre para hacer llegar sus principales reivindicaciones a las autoridades.
(La acampada) significa una alianza entre pueblos; estamos firmes en la defensa de nuestros derechos», declaró como forma de bienvenida Toya Manchineri, líder de la Coordinación de las Organizaciones Indígenas de la Amazonía (COIAB).
Asimismo, Manchineri destacó la importancia de que los pueblos ancestrales estén «unidos» para enfrentar los desafíos.
Demandas y críticas al gobierno
En una carta publicada hoy, los organizadores valoran ciertos avances durante el Gobierno del presidente Lula, como la mayor presencia de indígenas en puestos de responsabilidad o las acciones para retirar a los invasores de los territorios ancestrales.
Sin embargo, dicen que estas medidas «están lejos de lo necesario» y apuntan a la lentitud en los procesos de reconocimiento de tierras por parte del Ejecutivo, a menos de seis meses de unas elecciones presidenciales que pueden alterar el equilibrio de poder.
- La demarcación tímida de pocas tierras indígenas incumple el compromiso político de garantizar todos nuestros territorios», afirma la misiva.
Esa lentitud ha llevado, según los organizadores, a un aumento de las invasiones, así como de actos de violencia e intentos de explotación de los recursos naturales en las regiones habitadas por las etnias.
En ese sentido, recuerdan la obligación del Estado para consultar a los pueblos antes de la realización de grandes obras y exigen «acción concreta» para la regularización fundiaria.
Durante la semana que dura el campamento, los indígenas discutirán sobre los mayores desafíos que enfrentan y el jueves participarán en una marcha que desfilará frente a las sedes de los tres poderes del Estado y cuyo lema este año es ‘Demarca Lula: un Brasil soberano es tierra demarcada y protegida’.


