São Paulo.- El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva pidió este martes madurez a los miembros del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas para evitar que su omisión siga agravando la inestabilidad global e incentivando conflictos armados en todo el mundo.
El líder progresista afirmó que el Consejo fue creado hace 80 años para promover la paz, pero que actualmente incentiva la guerra. Señaló que los cinco miembros permanentes Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia usan su poder de veto para impedir soluciones en guerras en las que participan o tienen interés.
“Por eso quiero enviarles un recado a esos señores: Maduren. El mundo necesita paz, no guerra. Necesita trabajo, educación, salud y diversión… no más conflictos”, aseguró el mandatario en un acto público en São Paulo.
Consecuencias de los conflictos recientes
Según Lula, lo ocurrido en Cuba, Venezuela e Irán demuestra que el Consejo perdió capacidad para prevenir conflictos. Señaló que el conflicto en Irán ha elevado los precios del combustible, lo que impactará los alimentos y afectará a las poblaciones más vulnerables, incluyendo a Brasil.
El presidente afirmó que “esa guerra es de (Donald) Trump y no de la población brasileña, y no tenemos por qué ser víctimas de ella”.
Violaciones al derecho internacional
Lula hizo referencia a un artículo de opinión suyo publicado el lunes en periódicos de los cinco miembros permanentes del Consejo, donde denunció que la “fragilidad” del organismo ha contribuido al agravamiento de los conflictos globales.
En el artículo, afirmó que violaciones en lugares como Afganistán, Irán, Irak, Libia, Siria, Ucrania, Gaza y Venezuela reflejan un deterioro continuo del orden internacional.
“Cada situación de violación del derecho internacional es una invitación a nuevas violaciones”, dijo, criticando la omisión cómplice del Consejo de Seguridad.
El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas se creó hace 80 años con el objetivo de mantener la paz y la seguridad internacional, prevenir conflictos y promover la cooperación entre los Estados miembros.
Está compuesto por cinco miembros permanentes Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia con poder de veto, y diez miembros no permanentes elegidos por períodos de dos años.
A lo largo de su historia, este organismo ha enfrentado críticas por la dificultad de actuar de manera eficaz y equitativa frente a conflictos internacionales, especialmente cuando los intereses de los miembros permanentes están involucrados.
- La utilización del veto ha limitado la capacidad del Consejo para intervenir y mediar en guerras o crisis humanitarias, generando cuestionamientos sobre su legitimidad y efectividad.


