El 5 de enero de 2026, Nicolás Maduro, presidente de Venezuela, fue detenido por autoridades estadounidenses en una operación que expertos en Derecho Internacional han señalado por no ajustarse a criterios de legítima defensa ni contar con una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. La medida se enmarca en la Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos para América Latina.
Luis de la Corte Ibáñez, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador del Instituto Español de Estudios Estratégicos, afirmó que la transición política en Venezuela no está garantizada con la salida de Maduro. “El régimen chavista no depende exclusivamente de una figura individual, sino de una estructura institucional e ideológica que podría mantenerse sin su líder”, declaró.
De la Corte Ibáñez indicó que el proceso de transición dependerá de la interacción entre tres actores: el gobierno de Estados Unidos, los dirigentes y militares del chavismo, y la oposición democrática venezolana. “La presión continua de Washington sería necesaria para evitar la preservación del sistema chavista, mientras que la colaboración de los líderes militares y políticos del régimen resultaría clave para prevenir inestabilidad”, añadió. La oposición, que cuenta con respaldo mayoritario en la población, propone la restauración de un sistema de libertades.
El analista advirtió que, aunque la oposición es indispensable para una transición efectiva, Estados Unidos no transferiría el poder de inmediato a la fuerza política ganadora de las últimas elecciones ni convocaría comicios en el corto plazo. Mencionó la intervención en Irak en 2003, donde la ocupación militar no logró estabilidad, como ejemplo de la necesidad de un enfoque gradual para evitar un colapso institucional en Venezuela.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


