Los anhelos más comunes de los neoyorquinos para 2026: más viviendas asequibles y fin a la cacería de migrantes

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Quizás el listado de deseos que comparte para el 2026, la cubana Lourdes Cabrera, residente del Alto Manhattan, de alguna manera sintetizan en pocas palabras las inquietudes de millones de neoyorquinos: “Ojalá los políticos hagan algo para evitar que las familias de bajos ingresos se vean forzadas a seguir abandonando la ciudad, dado que el costo del alquiler resulta impagable. Esta situación explica la proliferación de personas sin hogar en las calles. Es un ciclo terrible que empuja a los individuos a situaciones de mayor vulnerabilidad”.

Asi, en palabras de centavo, la reflexión de Lourdes, con 50 años viviendo en la Gran Manzana, cobra fuerza al final de un año en donde la casi nula oferta de viviendas asequibles para la clase trabajadora se tornó no sólo en un problema dramáticamente definido en todas las estadísticas, sino en el engranaje principal que movió la campaña del alcalde electo, Zohran Mamdani, quien este 1 de enero tomará las riendas del gobierno municipal de la Ciudad de Nueva York.

Para neoyorquinos de los cinco condados consultados por El Diario, desde la diversidad que define a la Gran Manzana, pareciera haber muchos consensos en los anhelos para un año que despierta con realidades complicadas. Particularmente ante necesidades muy palpables en cada rincón.

El listado de estos deseos podría ser muy extenso, pero hay un acento en la necesidad del fin de la maquinaria de deportaciones que persigue a los migrantes honestos y trabajadores, acciones para ofrecer viviendas asequibles, abordaje a la presencia de desamparados con problemas de salud mental en las calles, mayor seguridad pública, respeto a la diversidad y mayores oportunidades para los más jóvenes agobiados por la situación económica.

Más allá de las necesidades básicas, también hay otro costado de la Ciudad, que cruza los dedos para que la ‘nueva era de Mamdani’ no esté definida por los extremismos, que ya de alguna manera marcan la forma de hacer política en la Casa Blanca.

Otros apuestan a que el año venidero, en las elecciones de medio término del Congreso, se pueda lograr un balance legislativo para que la Administración Trump pueda tener contrapesos. 

Luis A. Miranda Jr.
Luis A. Miranda Jr.
Crédito: HBO | Wikimedia Commons

“Un trabajo colectivo”

El activista y presidente de la Fundación Miranda Family Fund, Luis Miranda, desea que en 2026 todos los líderes legislativos estatales y locales de Nueva York, además de la gobernadora Kathy Hochul, se puedan alinear con la agenda de asequibilidad que ha planteado Mandani, bajo el paradigma que de forma aislada el alcalde no podrá lograr su objetivo de garantizar una ciudad en donde la clase trabajadora no siga siendo echada por los altos costos.

“Ojalá que podamos tener una ciudad en donde quienes vivieron las malas, puedan disfrutar las buenas”, acotó Miranda, para explicar la experiencia de los últimos años en Washington Heights, en donde antes por las altas tasas de criminalidad y problemas de servicios nadie quería vivir.

El segundo anhelo del activista es que los electores hispanos que depositaron su confianza en Donald Trump en las elecciones pasadas, abran un paréntesis de análisis, para preguntarse si viven hoy mejor con esta administración.

“Hoy todo el que sea trigueño o más oscuro es sospechoso de algo. Se nos prometió mejorar la economía y precisamente son los hispanos trabajadores, los que más pagan el alto precio inflacionario de los aranceles. Se persigue a los inmigrantes y no a los delincuentes, como se nos prometió”, acotó.

Ante la inminencia de las elecciones de medio término, en donde se renovarán los miembros del capitolio nacional, Miranda invita a los hispanos a preguntarse, si no es necesario que tengamos legisladores que realmente fiscalicen al Presidente.

“El actual Congreso es una marioneta de Trump. Y eso con la fuerza votante hispana lo podemos cambiar. Eso sería un buen logro para 2026. Y el mejor deseo para quienes creemos en la democracia”, concluyó.

“No al comunismo”

En la ciudad de Nueva York más allá de los problemas tangibles y concretos, como los altos precios de la renta y los ‘homeless’, también hay quienes desde su perspectiva ideológica manifiestan otro tipo de intenciones para los doce meses por venir.

El joven dirigente republicano de Brooklyn, José Ramos, cree que debemos poner todas las cartas sobre la mesa, para que de ninguna manera el extremismo de izquierda se apodere de la alcaldía de Nueva York disfrazado de socialdemocracia.

“La experiencia mundial es que todos los comunistas, siempre ascienden al poder con una agenda de ayuda a los pobres, prometiéndole que le quitarán a los ricos para hacer justicia social. Yo desde mi corazón deseo que en realidad no entremos en nuestra ciudad en una etapa de divisiones, de colapso y de extremismo que finalmente termine multiplicando el número de pobres”, aseveró el estudiante de filosofía.

Ramos apuesta a que el nuevo mandatario municipal, que contará con el respaldo absoluto del Concejo Municipal, también dominado por el ala progresista del partido demócrata, asuma con responsabilidad el hecho de que vivimos en una ciudad diversa, en donde independientemente de las diferencias religiosas, culturales y políticas, en los últimos años se ha transitado sin grandes fricciones. 

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La quisqueyana Jackeline Gilamo forma parte del equipo del Centro de Desarrollo de la Mujer Dominicana. (Foto: Fernando Martínez)
Crédito: Fernando Martínez | Impremedia

“Más oportunidades educativas” 

Para Jackeline Gilamo, portavoz del Centro de Desarrollo de la Mujer Dominicana, su añoranza para el año que apenas inicia, es que la voluntad de los líderes electos tenga como prioridad crear programas educativos y fortalecer los existentes, que permitan a los más jóvenes tener esperanzas en su propio futuro.

“Necesitamos apostar a un mejor futuro para las familias de la clase trabajadora, especialmente para los más jóvenes, que se encuentran en un mundo en el cual todo se le hace más complicado para independizarse. Si no empezamos a abordar esto inmediatamente, difícilmente podremos tener una mejor ciudad”, destacó la activista dominicana.

Tal como ha sido rigurosamente documentado en diversos análisis, los problemas de asequibilidad de vivienda en la Gran Manzana están generando una dificultad creciente para que las nuevas generaciones, incluso con formación universitaria, puedan aspirar a independizarse del domicilio paterno. Esta situación provoca un aumento en los niveles de frustración y ansiedad, lo que a su vez exacerba la crisis de salud mental que también se ha catalogado como grave.

El activista ecuatoriano Walter Sinche describe un momento muy complicado para su comunidad. (Foto: Fernando Martínez – Impremedia)
Crédito: Fernando Martínez | Impremedia

“Tranquilidad para seguir trabajando”

En un año que termina, definido por un aumento creciente de los operativos de deportaciones y la amenaza de que esta estrategia no tendrá tregua, quizás uno de los deseos más recurrentes entre los abrazos del Año Nuevo en millones de familias hispanas, es que haya un giro en estas políticas de la Casa Blanca.

El dirigente comunitario ecuatoriano de Queens, Walter Sinche, con la mano en el corazón clama por un año en el cual se le garantice a los migrantes trabajadores la tranquilidad para seguir progresando.

“Sin nuestra contribución, esta ciudad y este país no podrían operar. Las políticas migratorias vigentes impiden que la mayoría honesta se concentre plenamente en su labor, debido al temor constante a la separación familiar. Buscamos, más que compasión, una simple aplicación de la justicia. Desconocemos cuál podría ser el destino de este país, si persiste la estrategia de criminalización hacia toda nuestra comunidad”, manifestó Sinche como portavoz de uno de los grupos nacionales más afectados por las acciones de deportación en la Gran Manzana.   

El activista Luis Nava, es director de Iniciativas para los Adultos Mayores de la Comisión Latina sobre el Sida. (Foto archivo: Fernando Martínez – Impremedia)
Crédito: Fernando Martínez | Impremedia

“Más conciencia por los riesgos de la salud pública”

Por su parte, Luis Nava uno de los organizadores de la Comisión Latina Sobre el Sida pone sobre las brasas un tema que impacta a todas las comunidades: los recortes federales a las coberturas de seguros como Medicare y Medicaid.

“Lo que mejor podemos apostar en 2026 es que haya una movilización comunitaria y un mayor nivel de conciencia, sobre los riesgos que implican estos ataques a los programas de salud. Es un tema que afecta a todo el ecosistema de salud pública, no sólo a quienes perderán sus coberturas”, sostiene Nava.

Nava insiste en que aunque pareciera que solo los más vulnerables serían las víctimas de estos cambios estructurales, que nos alejan de la concepción de la salud como un derecho universal, en realidad, es un ataque a todo un país ante los riesgos de reaparición de epidemias y enfermedades que estaban controladas.

La puertorriqueña Janet Colón añora que en 2026 la gobernadora Hochul apoye legislaciones estancadas en la Legislatura para garantizar beneficios procesales a los internos con buena conducta. (Foto: Fernando Martínez)
Crédito: Fernando Martínez | Impremedia

“Más clemencia”

En el contexto de las infinitas inquietudes y esperanzas que emergen en una urbe como Nueva York, la prioridad para la puertorriqueña Janet Colón, de la organización RAPP (Release Aging People in Prison), es que durante el año 2026 la gobernadora Kathy Hochul impulse y refrende una serie de legislaciones que han permanecido estancadas por largo tiempo. Dichas normativas permitirían que centenares de individuos que envejecen en prisión, y que han demostrado signos de rehabilitación y buena conducta, accedan a beneficios procesales y puedan reintegrarse a sus respectivas comunidades.

“Dios siempre perdona todos nuestros pecados. Deseamos que se entienda finalmente que miles de personas injustamente siguen muriendo en prisión. Es tiempo de que el estado de Nueva York amplíe las opciones de clemencia y de conmutación de penas para centenares de personas que se lo merecen”, apuesta Janet.

En años anteriores, el pulso de los neoyorquinos en estas vísperas de Año Nuevo era muy diferente: al inicio de 2021 se añoraba principalmente calles más seguras, ante al auge de las balaceras y acciones para recuperar a la Gran Manzana de la devastación económica causada por la pandemia.

Entre 2022 y 2023 era un clamor persistente entre las comunidades hispanas, que se tomaran acciones más contundentes en la frontera, ante los efectos de la crisis migratoria.



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