El Long Island Sound, ubicado entre los estados de Nueva York y Connecticut, registró en 2025 la menor área de zonas hipóxicas desde el inicio del monitoreo en 1987. Según datos del Programa de Monitoreo de Calidad del Agua del Departamento de Energía y Protección Ambiental de Connecticut, la extensión de áreas con deficiencia crítica de oxígeno se redujo a 18 millas cuadradas, en comparación con las 430 millas cuadradas registradas al comienzo del seguimiento científico.
Peter Linderoth, director de aguas saludables de la organización Save the Sound, indicó que en décadas anteriores los bajos niveles de oxígeno provocaban mortandades masivas de peces y alteraciones en el comportamiento de especies marinas, como langostas que emergían a la superficie para respirar.
La mejora en la calidad del agua se atribuye a regulaciones estatales que exigen a plantas de tratamiento de aguas residuales reducir las concentraciones de nitrógeno, así como a la disminución de escorrentías pluviales y residuos no tratados. No obstante, persisten desafíos en la zona occidental del Sound, cerca de la ciudad de Nueva York y el condado de Nassau, donde se han registrado niveles de oxígeno cercanos a cero.
El informe no incluye cuerpos de agua menores, como el río Harlem. La recuperación del ecosistema ha permitido avistamientos recientes de vida marina, incluyendo un grupo de casi 70 delfines observados en agosto de 2025.
Tricia Leicht, empleada de Save the Sound con seis décadas de experiencia en la zona, señaló que en el pasado era frecuente observar peces varados en las orillas o burbujas en el agua, vinculadas a descargas de aguas residuales.
Expertos advierten que el cambio climático podría afectar estos avances y recomiendan medidas como reducir el uso de fertilizantes, gestionar adecuadamente los desechos de mascotas y mantener limpios los desagües pluviales.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


