La supervisora del condado de Los Ángeles, Lindsey Horvath, anunció que no competirá por la alcaldía en 2026, tras evidenciarse su disputa con la actual alcaldesa Karen Bass. Horvath declaró que su “decisión es clara” tras un proceso de reflexión.
“Después de mucha oración y numerosas conversaciones honestas con mi familia, amigos y socios en este trabajo, he decidido no entrar en la carrera por la alcaldía de 2026”, expresó Horvath en un video publicado en la red social X el viernes por la noche.
En lugar de ello, la funcionaria centrará sus esfuerzos en su campaña de reelección como supervisora del condado de Los Ángeles. Aclaró que no se está “alejando del desafío”, sino “involucrándose aún más en el que ya hemos comenzado”.
El anuncio se produce días después de que Bass excluyera a Horvath de la lista de 500 invitados a su discurso sobre el Estado de la Ciudad, celebrado el lunes.
La tensión entre ambas líderes se hizo pública durante la crisis del incendio de Palisades. Horvath acusó a Bass de marginar al condado mientras el fuego forestal se propagaba, los vientos amenazaban con nuevos brotes y se anticipaban posibles deslizamientos de tierra.
Además, han mantenido desacuerdos en materia de política para personas sin hogar. Horvath impulsa la retirada de cientos de millones de dólares de la Autoridad de Servicios para Personas sin Hogar de Los Ángeles, una medida que Bass advirtió que ralentizaría el progreso y aumentaría la burocracia.
Paralelamente, el desarrollador multimillonario Rick Caruso confirmó esta semana que tampoco contenderá por la alcaldía, pese a haber insinuado un posible regreso a la contienda luego de revelarse que Bass habría alterado un informe sobre el incendio de Palisades.
Los posibles rivales de Bass disminuyen rápidamente. Austin Beutner, exsuperintendente del Distrito Escolar Unificado de Los Ángeles, se retiró de la carrera a principios de semana tras el fallecimiento de su hija de 22 años.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


