La revolución de la Fórmula 1 en 2026 pasará por las nuevas unidades de potencia, que harán que la gestión energética sea todavía más central que en el pasado. Desde el exterior, sin embargo, entender en qué fase se encuentra un coche será todo menos sencillo: también en el apartado gráfico la información seguirá siendo limitada, en continuidad con el reglamento anterior, cuando la FOM se limitaba a mostrar indicaciones muy básicas.
No obstante, también por razones de seguridad en pista, desde fuera sí será posible intuir en qué fase de gestión energética se encuentra un monoplaza. La referencia serán las luces LED traseras que, a partir de este año, asumirán un significado mucho más amplio y revelador que en el pasado.
En la parte trasera, de hecho, la luz LED central posterior ha sido rediseñada introduciendo funciones adicionales y nuevos colores, útiles también para identificar situaciones particulares: desde la presencia de un piloto rookie hasta programas de trabajo diferentes, como ya se vio en los test de Barcelona con Aston Martin. Sin embargo, junto con las dos luces situadas en el endplate, en 2026 se convertirá en un indicador todavía más completo y revelador, transformándose en una herramienta que habrá que… interpretar con atención.
Foto de: AG Photo
Hasta el año pasado las luces se activaban cuando el MGU-H estaba en fase de recarga o, en frenada, cuando el MGU-K recuperaba energía, haciendo parpadear los LED. A partir de esta temporada, en cambio, cambiará la forma en que recuperan energía, incluso con el acelerador completamente abierto, por lo que la FIA ha decidido modificar el funcionamiento de las luces LED para ofrecer una referencia visual a quienes siguen la acción.
Se prevén tres usos distintos, cada uno ligado a un modo específico de recarga. Cuando las luces LED parpadean una sola vez significa que el MGU-K todavía está suministrando energía al sistema, pero a un nivel inferior a los 350 kW permitidos. En la práctica, a partir de ese momento la aceleración del coche que va delante puede variar y dejar de ser tan rápida como cuando el motor-generador eléctrico entrega la potencia máxima prevista por el reglamento.
Cuando las luces LED parpadean dos veces, en cambio, significa que el MGU-K está prácticamente “apagado”: no solo no suministra energía al sistema, sino que tampoco está recuperándola. En esa fase el monoplaza avanza únicamente con la contribución del motor térmico, que este año supera ligeramente los 500 caballos de potencia.
Fases de recarga: cuando comience la fase de derating, las luces parpadearán una sola vez. Cuando entre en funcionamiento el super-clipping, parpadearán rápidamente varias veces.
Foto de: Gianluca D’Alessandro
Por el contrario, cuando las luces traseras empiezan a parpadear rápidamente y de forma continua, la señal es la opuesta: el MGU-K está en plena fase de recarga mientras el motor térmico sigue entregando toda su potencia, entrando en super-clipping. En la práctica, en las zonas de alta velocidad habrá momentos en los que el piloto mantendrá el acelerador completamente abierto, pero el MGU-K trabajará “contra” el motor térmico para generar energía y recargar la batería.
Esto dará a los pilotos que van detrás una indicación inmediata sobre los niveles de energía de sus rivales, aunque el objetivo principal sigue siendo la seguridad. Cuando el MGU-K entra en fase de recarga, especialmente durante el super-clipping, pueden producirse caídas de velocidad repentinas y marcadas: por este motivo se ha decidido avisar también al coche que va detrás, para que pueda reaccionar a tiempo y evitar situaciones potencialmente peligrosas.
Sin duda, sin embargo, los equipos analizarán con gran atención el comportamiento de las luces traseras también para obtener información sobre el perfil energético de los monoplazas rivales. Cruzando estas señales con los datos de telemetría, será posible hacerse una idea de cuánta potencia está entregando el MGU-K en un determinado punto del circuito o identificar las zonas en las que la batería entra en fase de recarga.
Pero la luz podrá utilizarse en un abanico mucho más amplio de situaciones, sobre todo por razones de seguridad. Además de los modos vinculados a la gestión energética, podrá señalar una fase de Safety Car o un sector con doble bandera amarilla, indicar que el motor se ha parado en pista o señalar, como en el pasado, que el coche monta neumáticos de lluvia.
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