Joel Embiid, el MVP reinante, reavivó casi en solitario la añeja rivalidad entre 76ers y Knicks durante los playoffs del 2024, anotando 50 puntos y repartiendo golpes bajos que desataron cánticos llenos de groserías en el Madison Square Garden. Aquella serie de seis juegos fue solo un aperitivo de la enemistad que Gotham anhela.
No fue hasta el sábado por la noche que el pívot finalmente regresó al escenario de aquella batalla, liderando con 26 puntos (9/15 en tiros de campo), 10 rebotes y 5 asistencias la victoria de Philadelphia 130-119 sobre Nueva York.
“Me encanta estar aquí. Es mi lugar favorito en el mundo”, declaró Embiid tras el partido. “Siempre es bueno responderle a la afición. Hoy estuvieron callados. Supongo que es lo que pasa cuando pierdes todo el partido. Disfruté el intercambio. A veces es bueno ser querido; a veces, es bueno ser odiado”.
Aunque el equipo ahora se define por su nueva superestrella, Tyrese Maxey, y el emocionante novato VJ Edgecombe (quienes combinaron 62 puntos), solo Embiid logró canalizar la ira del público. La multitud lo abucheó con cada balón que tocó y gritó cuando repetidamente atrajo faltas de Mitchell Robinson y Karl-Anthony Towns.
Tras varias temporadas lidiando con lesiones en la parte inferior del cuerpo, Embiid vuelve a lucir como uno de los talentos más únicos y dominantes de la liga. Desde el poste alto, crea opciones infinitas, supera defensas individuales y encuentra a compañeros que ahora le ofrecen un mejor apoyo.
Después de un inicio de temporada con promedios de 18.2 puntos y 5.6 rebotes (40.7% en tiros de campo) en sus primeros nueve partidos, el camerunés ha elevado su nivel: en los seis encuentros previos al sábado promedió 29.2 puntos (47.9% de efectividad), 8.0 rebotes, 3.8 asistencias y 1.3 tapones.
Embiid ha jugado al menos 30 minutos en ocho apariciones consecutivas, y los 76ers (19-14) suman tres victorias seguidas. Su historial de lesiones lo había limitado a 58 juegos en las dos temporadas anteriores, y esta campaña ya había perdido 17 partidos, incluido el triunfo de su equipo en Nueva York el pasado 19 de diciembre.
En el minuto final del sábado, Embiid fue recompensado por un contraataque solitario y anotó su primera volcada de la temporada. El jugador de 31 años celebró corriendo con los brazos en alto y una sonrisa de oreja a oreja, como un niño que gana un premio en la feria.
“Fue una forma bastante barata de conseguirlo, pero al menos sabemos que todavía puede volcar”, bromeó el entrenador Nick Nurse.
Una vez más, Embiid ha elevado el techo de los 76ers. Y, de paso, ha avivado la rivalidad.
“Es bueno jugar contra un gran equipo”, concluyó el pívot. “Estoy seguro de que ustedes piensan que son los favoritos para ganar el Este este año, así que supongo que lo hicimos bastante bien”.
**Redacción FV Medios**
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


