
Un juez de inmigración ordenó la deportación de Rafael Andrés Rubio Bohorquez, un analista de datos venezolano de 45 años empleado por el Ayuntamiento de Nueva York, el pasado 18 de marzo.
El dictamen del juez Charles Conroy consideró que la petición de asilo de Rubio había sido “abandonada” debido a lo que la presidenta del Consejo, Julie Menin, denominó una firma faltante, un defecto de procedimiento que, de acuerdo con ella, se corrige de manera rutinaria.
Rubio, que contaba con el Estatus de Protección Temporal (TPS) y había laborado para el Consejo por alrededor de un año, fue arrestado en una cita de asilo en Long Island en enero y desde ese momento permaneció tras las rejas en el Centro de Detención Metropolitano en Sunset Park.
Menin declaró: “Rafael no debería seguir detenido mientras se resuelve este asunto”.
Asimismo, se puso de manifiesto la inconsistencia que sufren los migrantes en el segundo gobierno del presidente Donald Trump, mientras que se extiende la red de control migratorio y la ayuda llega de forma esporádica y aleatoria, informó City & State NY.
Los partidarios de Rubio creían que tenían posibilidades de éxito al pedir su liberación. Aparte del TPS, tenía una forma de protección humanitaria para ciudadanos de países en conflicto. No contaba con antecedentes penales en la Gran Manzana, incluso cuando el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) desenterró un arresto desestimado y sellado, derivado de un altercado con su compañero de piso.
Amigos, familiares y colegas lo describían como un servidor público prudente y comprometido, un exabogado de Venezuela que trabajó como camarero mientras trataba de ascender en su carrera profesional en Nueva York. En la oficina era conocido por llevar consigo su documentación y mantener su espacio de trabajo limpio y ordenado.
Cuando el gobierno republicano decidió poner fin a las protecciones migratorias para los venezolanos. El venezolano había solicitado asilo, y su abogado, Roger Asmar, señaló las “amenazas del gobierno” cuando trabajaba para Petróleos de Venezuela (PDVSA).
En este sentido, Rubio había estado buscando su libertad por medio de un recurso de habeas corpus, una demanda de detención ilegal que se ha convertido en una estrategia común para que los migrantes detenidos puedan, al menos, tramitar sus casos migratorios en su país de origen y no encarcelados.
Esto ha funcionado para muchos solicitantes en todo el país, incluyendo a otro cliente venezolano de Asmar, pero no para Rubio, quien ha trabajado para convencer a un juez del Distrito Sur de Nueva York de que sigue amparado por las protecciones del TPS gracias a su reinscripción oportuna el año pasado.
Desde hace semanas, se encuentra recluido en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, una cárcel federal que alberga a personas como Nicolás Maduro, Luigi Mangione y Joaquín “El Chapo” Guzmán, acusados de delitos graves.
Actualmente, aloja a unas 120 personas detenidas por el ICE, la mayoría de las cuales tienen “antecedentes penales mínimos o inexistentes”, de acuerdo con la representante Grace Meng, quien visitó recientemente.
“Esto es algo que todavía no entiendo”, apuntó Meng, quien agregó que también se reunió con Rubio durante su visita.
Meng agregó en un comunicado que quería “asegurarse de que estuviera a salvo y recibiera un trato humano”. Rubio parece haber tenido dificultades en las semanas que lleva recluido. Según su prima Jennifer, quien prefirió no dar su nombre completo, dijo que el hombre ha estado “deprimido”.
El abogado de Rubio tiene hasta el 17 de abril para presentar una apelación.
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