El líder republicano José Antonio Kast asumió este miércoles la presidencia de Chile comprometiendo a los chilenos un arduo trabajo para recuperar el orden, la seguridad y el empleo, centro de su denominado «gobierno de emergencia».
Tras una larga jornada que incluyó el … juramento ante el Congreso Pleno, un almuerzo con los presidentes y delegaciones extranjeras y un encuentro con estudiantes de un establecimiento de enseñanza pública, el gobernante firmó también los primeros cinco decretos que entregan instrucciones a diversos ministros de Estado en temas ejes de su gobierno.
La ceremonia de traspaso de mando que puso fin a la administración del progresismo identitario encabezado por el frenteamplista Gabriel Boric destacó por el realce de diversos símbolos y tradiciones republicanas como el retorno del escudo nacional a la banda presidencial, el uso de corbata y la decisión de Kast de residir en el palacio de La Moneda, hecho que no ocurría desde 1958. El gobernante pernoctó por primera vez anoche en la sede de gobierno con su señora María Pía Adriasola, quien reinstauró el cargo de primera dama eliminado por la expareja de Boric.
«Nos entregan un país en peores condiciones de las que podíamos imaginar. Un país con sus finanzas públicas debilitadas. Un país donde el crimen organizado y el narcotráfico han avanzado. Un país donde las familias se sienten abandonadas por el Estado» señaló Kast desde uno de los balcones de La Moneda al pronunciar su primer discurso como jefe de Estado.
Por lo mismo, aseguró que el concepto de «gobierno de emergencia» no es un eslogan y de ahí que se ha impuesto poner orden donde haya caos, alivio donde haya dolor y mano firme donde haya impunidad.

Kast aclaró que precisar las malas condiciones del país «no es una excusa. Lo decimos porque Chile merece conocer la verdad. Porque cuando se oculta el diagnóstico, los tratamientos fracasan. Y porque la ciudadanía tiene todo el derecho a saber qué se hizo y qué se dejó sin hacer».
El nuevo gobernante, que dirigirá los destinos del país hasta marzo de 2030, se comprometió a trabajar y servir a los chilenos. «Un país no puede gobernarse solo con ideas. Tiene que gobernarse con carácter y el carácter no es arbitrariedad. El carácter es estar dispuesto a hacer lo que haya que hacer, aunque sea incómodo, aunque sea impopular, aunque cueste», manifestó.
Invitó a los chilenos a trabajar unidos para aprovechar esta oportunidad que se ha dado la nación, considerando como adversarios no al que piensa diferente, sino que a quien ha vulnerado la frontera para delinquir, se ha tomado los barrios o usa el Estado para enriquecerse.
Primeras medidas
El presidente Kast inició la jornada tomándose la foto oficial con su gabinete, compuesto por 24 ministros, en la residencia veraniega de Cerro Castillo. Ahí lamentó el tiroteo, en las primeras horas de la mañana, de un policía quien quedó con muerte cerebral. Junto con mandatar a la ministra de Seguridad de concurrir a al sur y encabezar las primeras acciones, aseguró que «quien ataca a un carabinero ataca a Chile».
Ya en el Congreso recibió la banda de manos de la presidenta del Senado y la piocha de O´Higgins de manos de Boric, quien aprovechó la ocasión para entregarle una carta personal siguiendo la tradición de todos los presidentes de dejar un mensaje a su sucesor.
Entre los invitados se encontraban los presidentes de Argentina, Javier Milei; Ecuador, Daniel Noboa; y de Boliva, Rodrigo Paz, así como el Rey Felipe VI quien viajó acompañado de la secretaria de Estado para Iberoamérica y el Caribe, Susana Sumelzo. También estaban presentes el expresidente Eduardo Frei, la viuda de Sebastián Pñera, Cecilia Morel, y los venezolanos María Corina Machado y Juan Guaidó, siendo evidente la ausencia de Michelle Bachelet, quien se disculpó por compromisos en la ONU. La presencia del senador Flavio Bolsonaro generó un impase con el mandatario de Brasil, Luis Ignacio Lula da Silva, quien abortó su asistencia a última hora al enterarse de la presencia de éste.
La primera señal grafica del cambio de administración no sólo implicó el reemplazo de la foto de Boric por la de Kast en las oficinas gubernamentales, sino que la modificación del logo del gobierno de Chile, cruzando sobre su imagen tricolor el lema «Trabajando por usted».
En horas de tarde noche, antes de hablarle a los chilenos, Kast firmó cinco decretos dando instrucciones a diversos ministros de Estado, hecho inédito en la vida republicana del país. El primero encomendó al ministro de Defensa y al comandante en jefe del Ejército destinar mayor personal militar en el control de la frontera norte e iniciar la construcción de nuevas barreras en la misma. El segundo designó al exalmirante Alberto Soto como comisionado de la Macrozona Norte para coordinar las acciones contra la migración ilegal. El tercero fue un instructivo al ministro de Hacienda para que disponga de una auditoria general del Estado, la adopción de medidas para el buen uso de los recursos y la reducción del presupuesto de cada cartera en un 3%.
El cuarto decreto mandató a la ministra de Medio Ambiente para que presente una propuesta urgente sobre las medidas que terminen con la «permisología» y pongan «a la persona al centro de un desarrollo sustentable». Y el quinto modificó el Comité de Reconstrucción entregándole su conducción al ministro de Vivienda.


