Israel respondió a la noticia del alto el fuego pactado entre Teherán y Washington con el mayor ataque contra Líbano desde el inicio de la guerra. El ministerio de Salud libanés elevó a 182 muertos y 890 los heridos en el primer balance de … la operación bautizada como «’Oscuridad Eterna’, en la que el Ejército hebreo lanzó 160 bombas sobre 100 objetivos en un plazo de 10 minutos. El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, fue claro en su anuncio de alto el fuego e incluyó a Líbano, lo mismo que hizo Egipto, otro de los mediadores, y los altos cargos de Irán. Benjamín Netanyahu y Donald Trump hicieron su propia interpretación de lo pactado, llevaron la contraria al principal mediador y aseguraron que el frente libanés no forma parte del acuerdo.
Esta es una de las diferencias clave que deberán afrontar los enviados de Irán y Estados Unidos en la negociación que tienen previsto poner en marcha el viernes en Islamabad. «Las condiciones para un alto el fuego son claras y explícitas: Estados Unidos debe elegir entre un alto el fuego o la continuación de la guerra a través de Israel; ambas cosas no pueden coexistir», escribió el ministro de Exteriores Abbas Araghchi en su cuenta de Telegram. El jefe de la diplomacia iraní, que estará presente en Islamabad, añadió que «el mundo está siendo testigo de las matanzas en Líbano. Ahora la pelota está en el tejado de Estados Unidos, y la opinión pública global está observando si este país cumplirá sus compromisos o no.»
Israel golpeó sin aviso previo de evacuación en edificios residenciales, mezquitas, centros médicos y hasta cementerios donde se celebraban funerales. Los ataques se extendieron a Tiro, Sidón, el valle de la Becá y Beirut, donde los barrios afectados quedaban fuera de la zona sur de la capital, el bastión de Hizbolá. Desde hace semanas, Israel Katz, ministro de Defensa, anunció su plan de aplicar en el sur del Líbano la estrategia de Gaza y este tipo de bombardeos masivos en zonas civiles sigue el patrón empleado durante dos años en la Franja.
El jefe del Estado Mayor, general Eyal Zamir, afirmó en un comunicado que el Ejército «seguirá golpeando a la organización terrorista Hizbolá y aprovechará cada oportunidad. No comprometeremos la seguridad de los residentes del norte. Continuaremos atacando sin pausa».
Si Trump no frena a Israel, Líbano puede convertirse en el factor de ruptura de la frágil tregua. La agencia iraní Tasnim advirtió de que Irán se retirará del acuerdo si los israelíes no detienen sus operaciones, pero no hubo ninguna voz oficial de la república islámica que se expresara en esta dirección de manera abierta.
La agencia iraní Tasnim advirtió de que Irán se retirará del acuerdo si los israelíes no detienen sus operaciones
Malestar en Tel Aviv
‘The Wall Street Journal’, citando a mediadores y a fuentes oficiales israelíes, recogió el malestar de las autoridades del Estado hebreo por la falta de consulta en el acuerdo de alto el fuego. El medio estadounidense recogió que a los israelíes se les informó una vez cerrado el pacto, y que Trump llamó a Netanyahu poco antes de hacerlo público en su red social. El portal Axios señaló que el tema de la continuación de la lucha en Líbano surgió durante la llamada telefónica y Trump no expresó oposición a la continuación de los combates contra Hizbolá.
Netanyahu declaró que «Irán es más débil que nunca e Israel, más fuerte», señaló que se reservan la opción de regresar a la guerra «cuando queramos» y aprovechó para negar cualquier tipo de malestar con Trump, «todo lo contrario». El Canal 12 de Israel apuntó a que la sensación en la cúpula de seguridad es que Trump pedirá contención a Israel en Líbano para intentar mantener el acuerdo vivo y los israelíes solicitarán máxima presión al gobierno de Beirut para que desarme a Hizbolá.
Después de 40 días de unidad nacional en la guerra contra la república islámica, el alto el fuego volvió a mostrar las fuertes diferentes políticas en el país. Yair Lapid, líder de la oposición, acusó a Netanyahu de causar «el mayor desastre político» de la historia del país tras el alto el fuego entre EE.UU. e Irán. «Israel ni siquiera estuvo cerca de la mesa cuando se tomaron las decisiones que afectan al núcleo de nuestra seguridad nacional».
En opinión de Lapid, «el Ejército hizo todo lo que le pidieron, el público mostró una resiliencia asombrosa, pero Netanyahu falló políticamente, falló estratégicamente, no cumplió con ninguno de los objetivos que él mismo se propuso».


