El Parlamento israelí ha aprobado este lunes una ley que establece la pena de muerte para los palestinos condenados por delitos de terrorismo que hayan provocado víctimas mortales.
La ley fue aprobada con 62 votos a favor, incluyendo miembros de la oposición, frente a 48 votos en contra. Esta norma podrá ser aplicada en cualquier territorio bajo control de Israel, entre ellos Cisjordania y el 53% de la Franja de Gaza.
La pena máxima podrá ser impuesta por los tribunales judíos aunque la Fiscalía no lo solicite y tampoco será la unanimidad de los jueces para la sentencia. Aun así, recoge que los magistrados pueden imponer la pena de prisión permanente en «circunstancias especiales».
Esta ley no será aplicada a los palestinos condenados por el salvaje atentado de Hamás del 7 de octubre de 2023, ya que el Parlamento está elaborando un proyecto de ley específico para estos terroristas. Esta legislación pretende establecer un tribunal exclusivo para juzgarlos, según informaciones de Haaretz.
El ministro de Seguridad Nacional israelí, Itamar Ben Gvir, ha celebrado la aprobación: «El Estado de Israel está cambiando las reglas del juego hoy: quien asesine a judíos no seguirá respirando ni disfrutando de las condiciones de prisión. Este es un día de justicia para las víctimas y un día de disuasión para nuestros enemigos».
La oposición en el Parlamento ha cuestionado la legalidad de esta normativa y ha advertido de que es contraria a tratados internacionales firmados por Israel. Durante la redacción del texto se han eliminado o modificado cláusulas susceptibles de ser inconstitucionales. El texto original establecía que la norma podía ser aplicada a cualquier persona que dañase a un ciudadano israelí. Además, ha suprimido el precepto por el que los ciudadanos de Cisjordania serían juzgados únicamente por tribunales militares.


