Israel advirtió este sábado que intensificará de forma significativa sus operaciones militares contra Irán en los próximos días, en medio de una escalada regional que ya cumple su cuarta semana y que ha elevado las tensiones en múltiples frentes de Oriente Medio.
La advertencia del ministro de Defensa israelí, Israel Katz, llegó poco después de nuevos episodios de violencia, incluidos impactos de misiles iraníes en territorio israelí que no dejaron víctimas, y una serie de explosiones reportadas en Teherán durante la madrugada, según residentes de la capital iraní.
En paralelo, Reino Unido condenó un ataque contra la base conjunta británico-estadounidense en Diego García, en el océano Índico, atribuido a Irán. El incidente, que no habría causado daños significativos, sugiere según analistas un alcance militar iraní mayor al reconocido hasta ahora. También se reportó un nuevo ataque aéreo contra la instalación nuclear iraní de Natanz, sin indicios de fuga radiactiva.
La situación ha generado movimientos militares y políticos en varios países. Estados Unidos ha reforzado su presencia en la región con el despliegue de buques de asalto anfibio y miles de marines adicionales, mientras el presidente Donald Trump alterna mensajes de posible reducción de operaciones con nuevas amenazas y ajustes en sanciones energéticas para contener el impacto en los mercados.
Con ataques cruzados, advertencias de expansión del conflicto y objetivos militares aún poco claros por ambas partes, la guerra entre Israel e Irán continúa ampliándose más allá de sus fronteras iniciales, con riesgos crecientes para la estabilidad regional y el suministro energético global.


