En esta nueva guerra que sacude a Oriente Próximo, además de los ataques de uno y otro lado, se libra una batalla psicológica de declaraciones que a veces sirven como auténticas acciones diplomáticas.
Mientras el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazaba este sábado con … golpear a Irán «muy duro» e incluir en su lista negra a «zonas y grupos de personas que nunca antes se habían considerado objetivos», su homólogo en Teherán, Masud Pezeshkian, anunciaba una suspensión de sus ataques contra los países árabes del Golfo. Pero la tregua duraba poco y, al cabo de unas horas, Irán volvía a bombardear con misiles y drones.
Durante la madrugada del domingo, esta segunda semana de contienda ha proseguido con el incendio de un rascacielos en Kuwait y el impacto en otra torre de Dubái de los restos de una interceptación de un proyectil. A estos ataques se suma otro que ha dejado tres heridos en Baréin y una nueva orden de desalojo del sur del Líbano por parte del Ejército israelí, que continúa su ofensiva contra la guerrilla de Hizbolá, aliada de Irán.
En este sentido, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, advirtió al Gobierno libanés que debe desarmar a Hizbolá si no quiere «pagar un precio muy alto». Según recoge Reuters, Katz declaró que «no tenemos reivindicaciones territoriales sobre el Líbano, pero no aceptaremos que se repita la situación que ha prevalecido durante muchos años, es decir, el fuego desde territorio libanés hacia el Estado de Israel». Por ese motivo, lanzó un serio aviso: «Actúen y tomen medidas».
Katz también se dirigió al presidente libanés, Joseph Aoun, en términos particularmente amenazantes: «Se comprometió a implementar el acuerdo y desarmar a Hizbolá, pero esto no se ha materializado. No permitiremos que nuestras comunidades ni nuestros soldados corran peligro, y, si debemos tomar una decisión, serán el Gobierno libanés y todo el Líbano quienes pagarán el precio».
Por otra parte, el deseo de Teherán de aliviar las tensiones con los países árabes vecinos, finalmente no materializado, podría estar motivado por la decisión de la Liga Árabe de celebrar una reunión de emergencia este domingo sobre los ataques iraníes. Según informa la agencia AFP, sus ministros de Asuntos Exteriores tenían previsto mantener una videoconferencia a petición de Kuwait, Arabia Saudí, Qatar, Omán, Jordania y Egipto.
Objetivo: las bases de EE.UU.
Contradiciendo esa retórica conciliadora, Irán ha seguido llevando a cabo sus ataques contra sus vecinos. Sin embargo, según los iraníes, esta «ola masiva de ataques con drones» no tenía como objetivo a los países del Golfo, sino a las bases estadounidenses, en particular las ubicadas en Kuwait y Emiratos Árabes Unidos. El Ministerio de Defensa kuwaití informó el sábado haber detectado el lanzamiento de 14 misiles balísticos y 23 drones en las últimas 48 horas.
Baréin, por su parte, declaró que, desde el inicio de los ataques iraníes, ha interceptado 86 misiles y 148 drones. Las fuerzas saudíes, por su parte, informaron el sábado del derribo de dos misiles balísticos iraníes que tenían como objetivo una base aérea. Durante la noche, Arabia Saudí informó de la interceptación de cuatro drones al sur del país, junto con un misil balístico que tenía como objetivo esa misma base. A última hora de la tarde, también hubo explosiones en Qatar, Dubái y otros lugares.
Mientras Irán, más concretamente el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), afirmó haber atacado un petrolero con bandera de las Islas Marshall en el Golfo Pérsico y haber golpeado a «grupos separatistas» en la región del Kurdistán iraquí, Teherán también sufrió ataques aéreos israelíes. Según informa la BBC, este domingo amaneció en Teherán cubierto por una nube gris de humo que cubría el cielo debido a los bombardeos de depósitos de petróleo alrededor de la capital iraní. Tras los ataques a sus instalaciones militares, Israel y EE.UU. intentan ahora derribar al régimen iraní dañando su ya de por sí frágil economía.
En el mar, un tercer portaaviones estadounidense se dirige hacia Oriente Próximo, según Fox News. Tras el USS Gerald R. Ford, desplegado en el Mediterráneo, y el USS Abraham Lincoln situado en el golfo de Omán, el USS George H.W. Bush cruza el océano Atlántico con rumbo a la guerra de Irán.


