Iraníes y estadounidenses retomaron el diálogo indirecto en Omán en una intensa jornada con reuniones de mañana y tarde tras la que anunciaron su intención de seguir con la negociación en los próximos días. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, declaró a los medios … que «si seguimos este camino positivo, podemos alcanzar un marco favorable para las negociaciones nucleares entre Irán y Estados Unidos» y adelantó que «las conversaciones continuarán», sin aclarar la fecha y lugar elegidos.
El jefe de la diplomacia omaní, Badr Albusaidi, fue el encargado de pasar los mensajes entre las dos partes, que compartían edificio, pero estaban en salas diferentes. Albusaidi recurrió a X para hacer su valoración de unas reuniones «muy serias» entre Irán y Estados Unidos. «Fue útil para aclarar la forma de pensar iraní y estadounidense e identificar áreas de posible progreso. Esperamos volver a reunirnos a su debido tiempo», escribió en su cuenta de esta red social. Los omaníes fueron también los mediadores en las negociaciones previas al ataque de Israel de junio. En esta ocasión, se han sumado Turquía, Qatar y Egipto, tres países que también han resultado claves en el acuerdo de Gaza.
Sin entrar en los detalles de los encuentros, Araghchi indicó que «ambos lados compartimos nuestros puntos de vista, lo cual fue muy importante. Expresamos nuestras preocupaciones, así como nuestros intereses y los derechos del pueblo iraní. Todo se transmitió en un ambiente muy positivo, y también escuchamos las posiciones de la otra parte».
Después de unas semanas marcadas por las amenazas de Donald Trump, el responsable de Exteriores iraní indicó que «el requisito previo para cualquier diálogo es abstenerse de amenazas y presiones. Hoy lo planteamos claramente y esperamos que se respete». Además de las amenazas, Trump ha ordenado un fuerte despliegue militar en el Golfo como medida de presión a la república islámica, lo que encendió las alarmas sobre la posibilidad de un ataque a gran escala.
Grandes diferencias
A pesar de este optimismo cauteloso que se desprende de las primeras declaraciones de la delegación iraní, todos saben que persisten desacuerdos importantes. De manera oficial, los iraníes insisten en que las conversaciones se limiten al programa nuclear, defienden conservar el derecho a enriquecer uranio en su propio territorio y a no transferir al extranjero los más de 400 kilos de uranio enriquecido a altos niveles.
Estados Unidos, en coordinación con Israel, pretende un acuerdo que vaya más allá del tema nuclear, aunque en este punto dejan clara la exigencia del enriquecimiento cero, al menos durante un periodo de tiempo. El secretario de Estado, Marco Rubio, hizo suyos el miércoles los argumentos de Benjamín Netanyahu y declaró que «para que las conversaciones den frutos deben incluir ciertos elementos: el alcance de sus misiles balísticos, el patrocinio de organizaciones armadas en la región, el programa nuclear y el trato a su propia población».
Según los medios iraníes el único tema de debate es el contencioso nuclear, aunque medios como la agencia Reuters, citando fuentes oficiales iraníes bajo condición de anonimato, indicaron que se está hablando de los misiles. Estas fuentes señalaron que Estados Unidos habría puesto sobre la mesa una limitación de 500 kilómetros en los misiles iraníes, una distancia que no permitiría alcanzar Israel, cuyo punto más cercano está a unos 1.000 kilómetros de Irán. Los iraníes argumentan que su programa balístico es defensivo y recuerdan que en verano tuvieron que recurrir a ellos tras el ataque ordenado por Netanyahu.
Israel, listo en caso de ataque
Los israelíes siguieron muy de cerca la cumbre de Omán y, la víspera, el gabinete de seguridad se reunió de urgencia en Tel Aviv. El portavoz del ejército, Effie Defrin, dijo en su perfil de X que no hay cambios en las instrucciones para la población. «Como en semanas anteriores, las tropas están preparadas tanto en defensa como en ataque a lo largo de todas las fronteras. No hay cambios en las directrices, y actualizaremos si la situación lo requiere», fue el mensaje en redes que muestra que el ejército mantiene un alto nivel de alerta por si Trump opta por atacar y lo iraníes responden con misiles.
Los medios israelíes recogieron que, durante la reunión del gabinete de seguridad, Netanyahu informó que el Ejército israelí está preparado para lanzar un gran ataque contra Irán, más duro que la llamada guerra de los Doce Días de junio. El diario ‘The Jerusalem Post’ señaló que el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir, dijo a funcionarios estadounidenses que Israel está listo para llevar a cabo «ataques sorpresa» contra objetivos dentro de Irán si Teherán «elige el camino de la guerra». Según este mismo medio, Zamir reiteró que cualquier concesión estadounidense sobre el programa de misiles balísticos iraní cruzaría una línea roja para Israel.
Los israelíes ven a Irán en un momento de máxima debilidad, debido al golpe sufrido en junio, la pérdida de peso de sus aliados regionales y las fuertes protestas internas, y consideran que un ataque a gran aceleraría la caída del régimen.


