Una visita familiar en Prosper, Texas, entre Lucy Harrison y su padre Kris Harrison terminó con la joven de 23 años fallecida tras un incidente con un arma de fuego. Lucy Harrison, residente en Warrington, Reino Unido, había viajado junto a su pareja, Sam Littler, para fortalecer la relación con su padre, con quien mantenía diferencias personales y años de distancia geográfica.
La reunión familiar reavivó discrepancias sobre ideologías y consumo de alcohol, generando una situación tensa la mañana en que la joven debía regresar al Reino Unido, según el testimonio de Littler. La conversación giró hacia temas políticos vinculados al entonces presidente estadounidense Donald Trump y la posesión de armas de fuego, lo que provocó un desacuerdo de Lucy respecto a la presencia de estas en el hogar.
Tras manifestar su desaprobación, Lucy subió al piso superior de la vivienda y regresó a la cocina. Posteriormente, su padre la condujo a una habitación en la planta baja antes del suceso, según se relató. Littler encontró a la joven en el suelo mientras su padre mostraba evidente desconcierto. El arma involucrada era una Glock 9mm que Harrison había mostrado durante una conversación sobre incidentes armados televisados.
Harrison declaró que, al manipular el arma para enseñarla, esta se activó de manera involuntaria y expresó no comprender lo ocurrido en ese instante, según su testimonio escrito presentado ante la autoridad. El hombre reconoció haber consumido vino el día del suceso y mencionó procesos previos de rehabilitación por consumo problemático de alcohol, señalando que no recordaba con precisión la posición de su mano durante el incidente.
Harrison asumió responsabilidad moral por lo ocurrido, aunque no compareció ante la investigación en Reino Unido. Su testimonio busca esclarecer si el hecho fue accidental o un manejo inadecuado del arma.
El gran jurado del condado de Collin, Texas, decidió no presentar cargos penales, considerando los hechos como posible negligencia sin intención deliberada, mientras la investigación continúa bajo supervisión legal. La representación legal de la familia solicitó la recusación de la forense Jacqueline Devonish, argumentando que el proceso adoptaba características propias de una investigación penal y no solo forense.
Actualmente, el tribunal británico sigue evaluando las circunstancias que rodearon el fallecimiento de Lucy Harrison para determinar si fue consecuencia de un accidente o manejo indebido del arma de fuego. No se han anunciado nuevas medidas hasta ahora, y el proceso judicial en Warrington continúa avanzando mientras las autoridades revisan cada detalle del incidente familiar en Texas.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


