El municipio de Hondo Valle, en la provincia Elías Piña, ha sido escenario de una preocupante ola de homicidios entre diciembre de 2025 y febrero de 2026, con un registro de al menos diez víctimas fatales. La situación ha generado un clima de temor e incertidumbre entre los habitantes de la localidad.
Las autoridades locales mantienen las investigaciones de los incidentes, mientras familiares de las víctimas critican la insuficiencia de las medidas de seguridad y exigen una mayor presencia policial para garantizar la protección de los residentes.
Entre las víctimas identificadas se encuentran Dioneli Montero Montero, de 42 años, y Rafael Encarnación, de 24 años, quienes perdieron la vida en episodios violentos que incluyeron tiroteos y quema de viviendas. Los motivos de estos crímenes aún no han sido esclarecidos oficialmente.
Un informe preliminar señala como posible implicado a un individuo identificado como Rangel, quien había sido previamente condenado a 30 años de prisión y escapó del centro penitenciario de San Juan en 2024. Actualmente se investiga su posible vínculo con varios de los ataques recientes.
La primera serie de homicidios ocurrió entre el 20 y 24 de diciembre de 2025, generando alarma en la comunidad. Posteriormente, entre el 7 y 14 de febrero de 2026, se reportaron nuevos ataques armados en varios sectores, incluido Juan Santiago, donde una persona falleció cinco días después de ser gravemente herida durante un tiroteo en plena luz del día.
La madrugada del 21 de febrero marcó un punto crítico con el asesinato de Dioneli Montero Montero y Rafael Encarnación, en circunstancias que incluyeron incendios provocados y disparos. Testigos describieron escenas desgarradoras con cuerpos tendidos y personas heridas.
El fiscal titular, Joel Valdemiro, indicó que la investigación avanza con la colaboración de allegados al prófugo, aunque hasta el momento no se han emitido informes detallados sobre los responsables.
Habitantes de comunidades como Hondalle, Rancho La Guardia y Juan Santiago reportan un ambiente de miedo generalizado que les impide transitar libremente por sus localidades. Los residentes exigen urgentemente una estrategia sólida para fortalecer la vigilancia y prevenir más hechos violentos.
Estos homicidios han evidenciado graves deficiencias en la seguridad local, junto con fallas institucionales y estructurales en la capacidad de prevenir delitos. La situación ha generado una profunda preocupación sobre la protección y bienestar de los ciudadanos en la región.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


