Las islas Chagos, situadas en el Océano Índico son territorio británico desde 1814. Fue en el Tratado de París, con la derrota de Napoleón cuando, junto a Mauricio, pasaron de Francia a Reino Unido. Eso se mantuvo así hasta 1965, que ambos archipiélagos se … separaron. Tres años después, Mauricio se terminó independizando. Ahí, se acordó que las Chagos volverían a Mauricio cuando Gran Bretaña ya no las necesitase para su defensa.
Al separar los archipiélagos, Reino Unido y Estados Unidos montaron una base militar en la más grande de las islas, Diego García. Para establecerla, hubo que desalojar a miles de personas –2.000, según ‘The Independent’–. Esos habitantes llevan años reclamando volver. También Mauricio pidiendo la soberanía desde los años 80 y llevando el caso a tribunales internacionales.
De hecho, hace siete años, en 2019, la ONU, a través de la Corte Internacional de Justicia, denunció que en su día no se había llevado a cabo de manera legal la separación de ambos archipiélagos en el 65, por lo que Gran Bretaña debería poner fin «lo más pronto posible» al control de Chagos.
Tres años después de eso, en 2022 el Gobierno conservador de Rishi Sunak comenzó las negociaciones con Mauricio sobre la soberanía de Chagos. En cualquier caso, afirmaron que se garantizaría la presencia tanto de Reino Unido como de Estados Unidos en la base de Diego García. Finalmente, ambos –Gran Bretaña y Mauricio– anunciaron un acuerdo en octubre de 2024.
Tras quedar un tiempo en el aire con la vuelta de Trump a la Casa Blanca, finalmente fue firmado por los gobernantes de ambos países en mayo de 2025. Con el acuerdo se establece que la soberanía de Chagos pasa a Mauricio. Respecto a Diego García, Reino Unido asumió un arrendamiento del territorio por 99 años por 101 millones de libras al año.
El acuerdo no termina de gustar al presidente de EE.UU., Donald Trump, que en público ha llegado a expresar que Londres comete «un grave error» que tiene implicaciones para la seguridad internacional. Así, esta semana el Gobierno británico ha suspendido de manera temporal el procedimiento parlamentario que hace falta para ratificar el acuerdo. Lo confirmó el subsecretario de Estado para Asuntos Exteriores, Hamish Falconer, que alegó la necesidad de consultas adicionales con Washington sobre Diego García. Informa Ivannia Salazar.
La importancia de la base de Diego García
La base militar secreta que EE.UU. y Reino Unido tienen en Diego García se construyó en 1971. Desde entonces, se ha usado, informa la CNN, en el lanzamiento de dos invasiones a Irak, o como punto para que aterrizaran los bombarderos en misiones en Asia. Ahora adquiere también importancia ante un posible ataque a Irán.
A Diego García, la mayor de las islas Chagos, no llegan vuelos comerciales. El territorio, ubicado en pleno Océano Índico, está considerado muy importante estratégicamente precisamente debido a esa situación. En las instalaciones de la base militar hay, entre otros elementos, un puerto de aguas profundas y un aeródromo.
El presidente de EE.UU., posicionado claramente en contra de la decisión de devolver las islas, que ha calificado como «estúpida», ha afirmado que además sería visto como «un acto de debilidad total» por China y Rusia, en declaraciones recogidas por la CNN.
El magnate ha llegado a afirmar en ocasiones previas que el hecho de que Reino Unido acabase renunciando a esta soberanía es «otro más» de los motivos de seguridad nacional «por los que Groenlandia debe ser adquirida».


