La exsecretaria de Estado de Estados Unidos, Hillary Clinton, expresó este sábado su preocupación por los efectos de la inmigración que considera “disruptiva y desestabilizadora” para el país.
En sus declaraciones, la política también defendió las deportaciones aplicadas durante las administraciones de Bill Clinton y Barack Obama, calificándolas de “humanas” y como medidas más equilibradas frente a las políticas migratorias del actual gobierno de Donald Trump.
Clinton subrayó que una gestión ordenada y respetuosa de la inmigración es esencial para mantener la estabilidad social y económica, criticando la estrategia actual como poco efectiva y polarizante.
Aunque no ofreció detalles sobre propuestas concretas, sus comentarios reavivan el debate sobre cómo equilibrar el control migratorio con los derechos humanos y la seguridad nacional en Estados Unidos.


