Mariana González de Tudares, hija del líder opositor venezolano Edmundo González Urrutia, denunció en una carta pública tres episodios de extorsión en su contra. Según su declaración, los hechos ocurrieron en una embajada, espacios vinculados al Arzobispado y oficinas de organizaciones de derechos humanos. González de Tudares afirmó: ‘Denuncio que fui víctima de tres episodios de extorsión, provenientes de personas vinculadas a autoridades de este país, la Iglesia y individuos que afirmaban representar organismos importantes’, sin precisar nombres, instituciones específicas ni circunstancias detalladas de los incidentes.
González de Tudares también cuestionó el proceso judicial contra su esposo, Rafael Tudares Bracho, abogado condenado a 30 años de prisión. En un mensaje publicado en la red social X el 19 de enero de 2026, indicó que el expediente carece de sustento probatorio. ‘No existen testigos ni evidencias que respalden los cargos’, aseguró. Según su relato, ni ella ni su esposo tuvieron acceso completo al expediente judicial. ‘Mi esposo, quien revisó su propio expediente, constató que no había pruebas en su contra’, añadió.
La condena, según González de Tudares, vulnera ‘el debido proceso, la presunción de inocencia y el derecho a la defensa’. Tudares Bracho fue detenido el 7 de enero de 2025, tres días antes de la investidura de Nicolás Maduro para un tercer mandato presidencial. En junio de 2024, González de Tudares había señalado que su esposo era ‘víctima de un conflicto político’.
Edmundo González Urrutia, exiliado en España desde septiembre de 2024, reclama la Presidencia de Venezuela tras afirmar que resultó ganador en las elecciones presidenciales de ese año.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


