Lando Norris, de McLaren, afirma que la Fórmula 1 ha pasado “de los mejores coches de la historia a probablemente los peores”, al lamentar el enorme énfasis en la recuperación de energía, mientras que el poleman del Gran Premio de Australia, George Russell, defendió las nuevas reglas.
Russell logró la pole por delante de su compañero de equipo Andrea Kimi Antonelli, después de que Mercedes confirmara en Melbourne su condición de favorito tras la pretemporada, con ambos escapándose con claridad del tercer clasificado, Isack Hadjar, con el Red Bull.
La sesión de clasificación del sábado fue más discreta para el vigente campeón del mundo, Norris, ya que el piloto de McLaren terminó sexto. Pero más allá del resultado, Norris se mostró pesimista sobre la nueva realidad de pilotar los coches de 2026, que deben ser gestionados cuidadosamente en pista para optimizar las necesidades de recuperación de energía eléctrica de la unidad de potencia. Los coches ahora son más ligeros y ágiles, pero también se les vio reducir mucho la velocidad antes del anteriormente desafiante cambio de dirección entre las curvas 9 y 10 de Albert Park.
“Creo que todo el mundo sabe cuáles son los problemas”, dijo Norris. “El hecho es que es un reparto 50-50 y simplemente no funciona. El modo de velocidad en recta significa que tienes muchos otros problemas entre manos”.
“Deceleras muchísimo antes de las curvas, tienes que levantar el pie en todas partes para asegurarte de que el paquete [de batería] esté al máximo. Si el paquete está demasiado alto, también estás fastidiado. Es complicado, pero es lo que hay. Como piloto no se siente bien, pero estoy seguro de que George está sonriendo. Solo tienes que maximizar lo que le vas a dar”.
“Hemos pasado de los mejores coches jamás construidos en la Fórmula 1 y los más agradables de pilotar a probablemente los peores. Es una pena, pero hay que vivir con ello”.
En la Q3, Norris pasó por encima de un trozo de escombro que había soltado Antonelli, quien salió a pista con dispositivos de refrigeración aún colocados en su Mercedes. Y según el británico, el hecho de tener que centrarse en su volante hizo que no viera el objeto hasta que ya era demasiado tarde.
“Estoy mirando el volante” explicó. “Por eso no veo los restos, porque tengo que mirar la velocidad que voy a alcanzar al final de la recta y saber si necesito frenar 30 metros antes o 10 metros después. Ese también es el problema. Tienes que mirar el volante cada tres segundos para ver qué va a pasar; si no, acabarás fuera de la pista”.
Foto de: Sam Bagnall / Sutton Images via Getty Images
Los comentarios de Norris fueron respaldados por Max Verstappen, de Red Bull, quien expresó sus preocupaciones en la reunión de pilotos del viernes por la noche, y por Hadjar, que dijo que “no es fan” de la parte de la unidad de potencia del reglamento. Mientras tanto, el poleman Russell subrayó que la normativa del chasis sí supone una mejora.
“Bueno, los coches son más ágiles y los deslizas un poco más, y es más fácil bloquear ruedas y abrirte en las curvas o perder la parte trasera”, dijo en la rueda de prensa posterior a la clasificación. “Se siente más como un kart en comparación con el año pasado, cuando honestamente parecía un autobús rebotando”.
“Creo que hay opiniones muy divididas sobre el nuevo reglamento en su conjunto, pero sí creo que la normativa del coche en sí es claramente un paso adelante respecto a lo que hemos tenido durante los últimos ocho años”.
Profundizando en los problemas con las nuevas unidades de potencia, dijo a Sky: “Creo que una vez te acostumbras, se convierte en una nueva normalidad. ¿Es eso pura competición? No, probablemente no, pero te acostumbras y esta es la primera carrera”.
“Sé que la FIA va a hacer algunos cambios. Yo he sido uno de los pilotos que no quería juzgar todo demasiado pronto y creo que Melbourne probablemente será el peor circuito para estos motores”.
Queremos tu opinión
¿Qué le gustaría ver en Motorsport.com?
– El equipo de Motorsport.com


