El Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Adultas Privadas de la Libertad (SNAI) registró 121 fallecimientos de reclusos en Ecuador durante los primeros tres meses de 2025, vinculados a brotes de tuberculosis y condiciones de hacinamiento en centros penitenciarios. En la Penitenciaría del Litoral, en Guayaquil, 15 presos murieron el pasado fin de semana por causas relacionadas con su estado de salud.
En 2024, se documentaron dos incidentes con múltiples víctimas: el 9 de noviembre, 30 internos fallecieron por presunta asfixia en una cárcel del país, y el 9 de diciembre, 13 reclusos perdieron la vida tras la explosión de un artefacto en el mismo centro penitenciario. Según el SNAI, la tuberculosis, favorecida por el encierro, mala ventilación y sobrepoblación, es una de las principales causas de mortalidad. La provincia de Guayas presenta la mayor incidencia, donde se implementaron medidas para contener el contagio.
Familiares de reclusos denunciaron la falta de medicamentos y condiciones insalubres en los centros de detención. “Los internos están muriendo de hambre y de enfermedades como tuberculosis. No hay medicinas”, declaró Isabel Mancero, familiar de un recluso, al diario *El Universo*.
El sistema penitenciario ecuatoriano alberga entre 31,000 y 37,000 presos, con una sobrepoblación del 38% respecto a su capacidad oficial. En la Penitenciaría del Litoral, celdas diseñadas para seis o diez reclusos albergan hasta tres veces más personas. En la cárcel de Ibarra, con capacidad para 302 internos, hay más de 600.
El médico infectólogo Washington Alemán, docente de la Universidad Espíritu Santo de Guayaquil, advirtió que el hacinamiento impide aislar a los enfermos y aumenta el riesgo de desarrollo de cepas resistentes a los medicamentos. “La tuberculosis puede transmitirse al personal penitenciario, a las familias de los reclusos y a la población en general”, indicó.
En 2024, el SNAI reportó 324 muertes de reclusos por causas no determinadas. El Comité Permanente de Derechos Humanos de Guayaquil estimó que, de mantenerse la tendencia actual, cerca de 700 internos podrían fallecer en 2025 por tuberculosis, superando las muertes por violencia intracarcelaria registradas desde 2021.
El SNAI informó que coordina con el Ministerio de Salud Pública acciones para contener el brote, incluyendo brigadas médicas, traslados y reubicaciones de reclusos. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) solicitó al Estado ecuatoriano adoptar medidas para garantizar los derechos a la vida, salud e integridad de las personas privadas de libertad.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


