Minneapolis, Minnesota, registró protestas tras la muerte de la activista Renee Nicole Good, quien recibió tres disparos de un agente federal durante un operativo de arresto. Un inmigrante indocumentado venezolano resultó herido en un enfrentamiento con la policía la noche del miércoles, lo que intensificó las manifestaciones en la ciudad.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) desplegó 3,000 agentes para realizar detenciones de inmigrantes indocumentados, con énfasis en comunidades hispana y somalí. Autoridades locales, incluyendo al alcalde Jacob Frey y la congresista Ilhan Omar, indicaron que los arrestos federales no tienen como objetivo a personas con antecedentes penales específicos. Frey y la alcaldesa de St. Paul, Kaohly Her, señalaron que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) actúan sin una estrategia definida.
La senadora Tina Smith afirmó que las detenciones se basan en perfiles raciales. La senadora Amy Klobuchar declaró que la administración federal “no contribuye a reducir la tensión”. La Casa Blanca rechazó estas acusaciones. La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, precisó que los agentes operan bajo “sospecha razonable”. La secretaria del DHS, Kristi Noem, instó a los ciudadanos a portar prueba de ciudadanía durante redadas de ICE.
El presidente Donald Trump descartó invocar la Ley de Insurrección para desplegar al Ejército, aunque no lo descartó para el futuro. Trump mantuvo una conversación con el gobernador demócrata Tim Walz, cuya gestión de las protestas ha sido cuestionada por su administración.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


