Expertos en derechos civiles y defensa de inmigrantes afirman que el fin de la ciudadanía por nacimiento para hijos de indocumentados desataría problemas severos en Estados Unidos.
“Debemos ver este caso por lo que es: un ataque a los derechos civiles y un intento flagrante de privar a todos los nacidos en Estados Unidos del acceso equitativo a la ciudadanía”, declaró Cedric Haynes, vicepresidente Sénior de Política y Asuntos Legislativos de la NAACP, en una conferencia virtual. “Poner fin a la ciudadanía por derecho de nacimiento generaría confusión, discriminación y un daño duradero para las familias y las comunidades”.
Este miércoles 1 de abril, la Corte Suprema escuchará argumentos a favor y en contra de la ciudadanía por nacimiento para hijos de indocumentados, turistas y otros extranjeros, luego del desafío en tribunales a la orden ejecutiva del presidente Donald Trump firmada el 20 de enero de 2025.
La organización FWD.us organizó una rueda de prensa con líderes de derechos civiles y expertos legales para abordar las implicaciones del caso Trump versus Barbara, ante la Corte Suprema. Los jueces escucharán posturas sobre la garantía constitucional de la ciudadanía por derecho de nacimiento según la Decimocuarta Enmienda. La demanda original fue presentada por la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU).
Los expertos dvirtieron que los intentos de restringir este derecho generarían una profunda incertidumbre jurídica para millones de familias, además de socavar las protecciones de derechos civiles y con consecuencias económicas para EE.UU.
“No necesitamos ir más allá de la historia estadounidense para comprender las consecuencias de negar la ciudadanía por derecho de nacimiento a las personas nacidas aquí”, afirmó Marc Morial, presidente y director ejecutivo de la Liga Urbana Nacional. “La ciudadanía por derecho de nacimiento ha sido ley y norma durante más de 150 años, como un valor heredado del derecho consuetudinario inglés. Cualquier intento de limitar la garantía de la ciudadanía por derecho de nacimiento constituye un ataque directo a los derechos civiles y tendrá consecuencias devastadoras para los niños, las familias y las comunidades”.
Una decisión histórica
La Enmienda 14 se estableció en 1868, reconociendo a los esclavos que nacieron en EE.UU. como ciudadanos estadounidenses.
Uno de los desafíos adicionales contra la Enmienda ocurrió en 1895, en el caso de Wong Kim Ark, nacido en San Francisco de padres de ascendencia china, quien regresó a Estados Unidos tras una visita a China, pero las autoridades de inmigración le impidieron la entrada, alegando que no era ciudadano estadounidense. El Máximo Tribunal le dio la razón 6-2 a Wong.
Los defensores de inmigrantes y los derechos civiles y expertos constitucionalistas consideran que la Constitución es clara y la Corte Suprema “debe proteger el derecho a la ciudadanía por derecho de nacimiento”, dice Fwd.us.
“La ciudadanía por derecho de nacimiento es el fundamento sobre el que se basa gran parte de la legislación y la vida en Estados Unidos”, afirmó Conchita Cruz, codirectora ejecutiva del Proyecto de Defensa de los Solicitantes de Asilo.
La experta consideró que una decisión en contra pondría en peligro de deportación a niños recién nacidos.
“Esta orden ejecutiva ha ensombrecido lo que debería ser un momento de alegría para una familia: la llegada de un nuevo hijo al mundo. Ningún padre debería temer que el ICE esté esperando fuera del hospital cuando nazca su hijo”, expuso. “Sin embargo, el temor a que un recién nacido pueda ser detenido o deportado es una preocupación constante para muchos futuros padres, mientras la Corte Suprema decide si la ciudadanía por derecho de nacimiento, tal como la conocemos, podría llegar a su fin”.
¿Cuáles son los problemas del fin de la ciudadanía por nacimiento?
Los expertos enfatizaron que los intentos ilegales de la administración Trump de restringir la ciudadanía por derecho de nacimiento no serían un cambio legal limitado, lo cual plantearía interrogantes inmediatos sobre el estatus de los niños nacidos en Estados Unidos.
“Crearía un caos administrativo para hospitales, escuelas y empleadores, e introduciría nuevas barreras para las familias que durante mucho tiempo han confiado en la certeza de la ciudadanía al nacer”, exponen.
Todd Schulte, presidente de FWD.us, defendió lo que marca la Constitución y consideró que era clara sobre quién obtiene la ciudadanía por nacimiento.
“La Decimocuarta Enmienda no es ambigua. Fue redactada para definir claramente a toda persona nacida en este país como ciudadana con derechos plenos e inalienables”, expresó. “Intentar reescribir la Constitución mediante una orden ejecutiva es algo sin precedentes y peligroso. […] Esto no es casual. Se trata de un intento de redefinir fundamentalmente quién se considera estadounidense, y es necesario que la gente comprenda el alcance y el peligro que esto tendría”.
La decisión de la Corte Suprema no será inmediata, sino en junio o julio de este año.


