NUEVA YORK – Para la concejal de Brooklyn, Alexa Avilés, la lucha contra el megaproyecto Esencia en las costas de Cabo Rojo, Puerto Rico, está interconectada con las que enfrentan los boricuas en Nueva York, muchos de los que han tenido que abandonar la ciudad como resultado de la gentrificación y los desplazamientos.
“Nuestras batallas son comunes, porque los puertorriqueños aquí en la ciudad de Nueva York están peleando contra el desplazamiento todo el tiempo y también estamos viendo a puertorriqueños en NYC mudándose a otros estados porque no pueden estar aquí más. Es la misma lucha”, afirmó Avilés.
Esa es una de las razones por las que la líder entiende que la voz de la diáspora en este asunto es esencial y debe ser escuchada.
“Es importante por muchas razones. Nosotros, todos, tenemos familiares en Puerto Rico, así que estamos muy conectados con lo que está pasando en Puerto Rico. Número dos, los desarrolladores y los inversionistas que están apoyando este proyecto, están aquí en Estados Unidos, algunos en NYC. Y también todos estos proyectos de desplazamiento están conectados. Están ocurriendo aquí a nivel local y en Puerto Rico. Y es el mismo grupo de millonarios y desarrolladores ricos que andan por ahí desplazando comunidades. Así que el asunto es muy personal y está todo interconectado. Yo pienso que los boricuas en la diáspora están profundamente conectados con la isla. En emergencias, estamos ahí y esta es otro tipo de emergencia”, expuso Avilés en entrevista exclusiva con El Diario.
Diáspora en solidaridad con boricuas en la isla
La política, de origen boricua, dijo que la movilización reciente de la diáspora en NYC en contra del desarrollo surgió en respuesta a los reclamos de puertorriqueños en la isla.
“Yo pienso que los boricuas en la diáspora no están haciendo esto ni tomando estas posiciones solos. Nosotros estamos siguiendo a nuestras familias y la gente de Puerto Rico que también se está acercando a nosotros para que nos unamos a ellos en solidaridad. Nosotros estamos siguiendo a gente en Puerto Rico que está en el terreno, los locales en el terreno. Es importante que la gente entienda que por eso es que yo me involucré porque llegaron hasta nosotros para involucrarnos con la gente de Puerto Rico que está en la isla enfrentando estas batallas…sus voces son las más importantes”, aseguró la concejal del distrito 38 de Brooklyn.
“La creciente coalición, como le llamamos, muchos organizan a puertorriqueños, pero también hay muchos en la diáspora que se están levantando ante el atropello por lo que está pasando y los impactos de lo que pasaría. Hay rallies en Florida; hay rallies en Chicago; en Nueva York. Los puertorriqueños están por todo EE.UU.”, añadió Avilés.
Para argumentar sobre el descontento general al proyecto, la miembro del Caucus Progresista en el Concejo de Nueva York vinculó los esfuerzos de los boricuas en el exterior con acciones a nivel isla como la protesta en medio de la jornada “No Kings” el 28 de marzo pasado.
“Tú viste la movilización masiva en Puerto Rico…Esas no eran tres personas”, resaltó.
¿Un “Puerto Rico sin puertorriqueños”?
La legisladora municipal no descartó que la oposición contra Esencia se convierta en un nuevo movimiento multisectorial en la isla y más allá.
“Se siente así. Yo creo que esta idea de ‘Puerto Rico sin puertorriqueños’ está empezando a mostrar su cara claramente, y yo creo que como los puertorriqueños lo ven es estos multimillonarios llegando, comprando todo y tratando de privatizar las playas, donde se están volviendo menos y menos accesible la ‘patria’. Yo creo que la gente está viendo lo que está pasando y yo creo que hay más comunidad alrededor de eso en lugar de dividirlos”, consideró a preguntas de este periódico.
“Yo sé que el asunto de la gentrificación ha sido uno grande por los pasados años en Puerto Rico y hay argumentos de que el proyecto Esencia agravaría este problema para los puertorriqueños en la isla. Pero, ¿cuál es la evidencia para sostener eso en este momento?, porque yo entiendo todo lo de la documentación relacionado con el impacto medioambiental, pero cuando se empieza a hablar sobre la gentrificación y Esencia no es muy sencillo establecer el vínculo”, indagamos.
“Basta con mirar otras áreas de Puerto Rico donde la misma situación está pasando. ¿Cuántos puertorriqueños hay en Dorado y en todos esos desarrollos en Dorado?, ¿cuántos puertorriqueños quedan en el Viejo San Juan?, ¿cuántos puertorriqueños quedan en Santurce que no han sacado con Airbnbs? ¿Cuántos puertorriqueños han tenido que mudarse por las implicaciones de todas estas cosas?, porque tiene implicaciones todos los días. ¿Cuántos negocios boricuas están batallando y cerrando porque el gobierno de Puerto Rico decidió que quiere darle créditos contributivos a compañías con base en Texas y no apoyar a los que están en Puerto Rico? Así que, aunque quizás no haya manera de establecer fácilmente una relación, tenemos suficiente evidencia para demostrar lo que pasa cuando dejamos que desarrolladores y multimillonarios tomando el control…Ya hemos visto lo que pasa con el statu quo y este es el statu quo. Si tú dejas que sigan adelante, no va a ser para puertorriqueños. Nosotros hemos visto los precios de las casas que van a construir en Esencia. ¿Quién puede pagar eso en Puerto Rico?”, respondió.
A la pregunta de si el hecho de que puertorriqueños, algunos de estos políticos, sean los que estén vendiendo lotes para construir Esencia, significa que están contribuyendo al problema de la gentrificación, contestó: “La pena aquí es que nosotros vivimos en una estructura capitalista en la que la gente es dueña de propiedades, y ellos tienen el derecho y la libertad de vender esa propiedad a cualquier costo. Ellos tienen el derecho de tomar esa decisión. Sí, puertorriqueños están vendiendo a estos desarrolladores y tienen un derecho a hacerlo. Sin embargo, el rol y la responsabilidad del Gobierno es proteger el interés de la gente de Puerto Rico, no venderle el país a multimillonarios para crear esta especie de paraísos para multimillonarios que no va a mejorar las condiciones materiales para los puertorriqueños. Claro que habrá empleos, pero no van a ser duraderos y vamos a ver trabajos con salarios bajos. Eso no es en lo que el gobierno de Puerto Rico debe estar invirtiendo”.
Alcance de proyecto Esencia en Cabo Rojo
Esencia es un complejo turístico residencial de lujo que incluye instalaciones hoteleras, residencias turísticas, infraestructura vial, áreas recreativas y servicios esenciales.
De acuerdo con la “Determinación de Cumplimiento Ambiental” emitida por la Oficina de Gerencia de Permisos (OGPe) en Puerto Rico a finales del año pasado, el complejo comprende, aproximadamente, 1,549 cuerdas, de las cuales se delimitan 1,389 cuerdas como área desarrollable conforme al diseño propuesto. El plan de construcción incluiría 530 habitaciones de hotel; 1,132 residencias turísticas unifamiliares y multifamiliares; dos “Towncenters” con espacios comerciales, gastronómicos, culturales y de entretenimiento y una escuela con capacidad para 500 dormitorios estudiantiles.
El desarrollo en la Carretera Estatal PR-301, Km. 5.2, Barrio Boquerón, también contará con “campos de golf rediseñados fuera de zonas de alta sensibilidad ecológica; áreas recreativas destinadas al senderismo, ciclismo y observación de aves; un centro de salud con servicios de emergencia; y espacios de servicios para residentes y visitantes”.
La Declaración de Impacto Ambiental de la OGPe
Acorde con la evaluación de OGPe, la acción propuesta requiere la implantación de infraestructura esencial para su operación, que incluye, pero no se limita a redes viales internas, una planta de tratamiento terciario de aguas sanitarias, una planta de tratamiento de agua potable para procesar el agua subterránea extraída de pozos. El desarrollo contempla cuatro accesos públicos vehiculares a la playa con instalaciones sanitarias para el uso general.
Según se expuso en el DIA (Declaración de Impacto Ambiental) las obras se desarrollarán por fases e incorporarán corredores ecológicos, zonas de amortiguamiento, revegetación, paisajismo ecológico y otras medidas de conservación dirigidas a “proteger la funcionalidad ecológica” de la zona.
A través de la documentación emitida por al OGPe, se indicó que los proponentes deben presentar medidas para evitar o mitigar los impactos de la construcción y operación del proyecto.
Por ejemplo, previo al inicio de obras, deberán someter al DRNA (Departamento de Recursos Naturales) “un plano de protección y manejo de flora protegida, que incluya coordenadas geoespaciales de cada ejemplar identificado, zonas de amortiguamiento por especie, medidas de exclusión y señalización durante la construcción, cronograma de monitoreo y protocolo para solicitud de autorización en caso de reubicación”.
Además, les corresponde preparar un programa de reforestación utilizando especies nativas que además de ayudar a minimizar la erosión beneficien la vida silvestre.
La DIA con condiciones emitida por el gobierno de Puerto Rico no convence a miembros de la diáspora como Avilés, quienes sostienen que el proyecto provocará destrucción ecológica grave y una masiva reurbanización que afectará a más de 343 especies de flora (11 de ellas en peligro de extinción) y 158 especies de fauna (24 en peligro de extinción). Además, anticipan que la construcción se traducirá en el desplazamiento forzoso de puertorriqueños para privilegiar a nuevos turistas adinerados.
“Nosotros hemos visto esto una y otra vez en Puerto Rico al igual que en NYC. Vemos un organismo regulatorio que se está haciendo ciego a problemas y retos serios. Lo hemos visto bastante en Puerto Rico donde tienes un área ambientalmente sensitiva y ellos aprueban los permisos, aunque es claro que hay unos impactos negativos. Organismos regulatorios que se equivocan; organismos regulatorios también jugando a la política con su rol, que no se supone que pase, pero lo hemos visto aquí para ignorar la ciencia, la ley y las implicaciones a largo plazo…Yo no creo que debamos dejar que agencias de gobierno ignoren la ciencia y los impactos, porque ellos quieren hacer dinero o dinero para sus amigos”, señaló.
Argumentó que no existen garantías de rendición de cuentas para los impulsores del proyecto en la zona suroeste de la isla.
“Yo creo que eso es básicamente diciendo, ‘yo prometo, créeme, vamos a hacer lo mejor que podemos. Si simplemente quieren creerle a una corporación para hacer eso, bueno; pero eso no nos da ninguna seguridad de que haya ningún acuerdo regulatorio activo que retenga la rendición de cuentas. Tenemos mucha evidencia de que desarrolladores no rinden cuentas en Puerto Rico y playas públicas están siendo privatizadas en Puerto Rico. Así que yo pienso que si la gente quiere cerrar los ojos y escuchar a desarrolladores sin ninguna medida de rendición de cuentas, obviamente tienen su derecho a hacerlo, pero creo que sin rendición de cuentas real y mecanismos de cumplimiento no habrá nada que haga que estos desarrolladores hagan lo que dijeron que iban a hacer. Ellos pueden alegar lo que ellos quieran, pero no hay evidencia para apoyar esas alegaciones”, insistió.
Protestas en Manhattan
La semana pasada, Avilés encabezó un rally en City Hall Park, en Manhattan, para rechazar el proyecto que describió como un “paraíso” para ricos. Carteles que leían “Esencia no va” y “NY contra Esencia” resaltaban como parte del mensaje.

En el evento el jueves estuvo presente la también concejal progresista de origen boricua de Queens Tiffany Cabán y varios activistas como David Galarza, Alberto Urbina y Eric Ramos.

Un día después, varios de los que participaron en la movilización se congregaron en el exterior de JPMorgan Chase, en Midtown, para pedirle a los operadores del banco que dejen de financiar el proyecto Esencia.
La acción formó parte de una movilización más amplia liderada por la Coalición Defiende a Cabo Rojo (DaCR) en Puerto Rico, junto a más de 80 organizaciones de todo el archipiélago y la diáspora.
En el comunicado de prensa sobre el evento se indicó que, bajo el lema “Esta lucha es por la vida”, comunidades en el territorio y en ciudades como NY y Orlando (Florida) defenderán “su tierra, su agua y su futuro”.
Los activistas describieron el proyecto valorado en $2,000 millones de dólares como uno de extracción, no de desarrollo que acelera el desplazamiento y la privatización.
Resaltaron que los precios de las más de 1,100 residencias de lujo que se planean para Esencia oscilan entre los $2 y $20 millones.
JP Morgan Chase, la institución bancaria más grande de Estados Unidos, es el banco que lidera la financiación del proyecto. The Reuben Brothers y Three Rules Capital sirven como desarrolladores y The Mandarin Oriental Hotel Group administrará el complejo.
“Ellos (JP Morgan) están financiando (el proyecto) y no son los únicos, pero es un rol importante porque sin financiamiento este tipo de proyectos no se mueven. Y lo más loco es que la mayor parte del capital de JP Morgan vienen de fondos de pensiones de la ciudad de Nueva York, dólares de pagos de impuestos que ellos usan y deciden dónde poner ese dinero para hacer ese dinero. Ellos juegan un rol importante aquí y por eso es que lo estamos mencionando como uno de los financistas financieros aquí en NY”, alertó la concejal.
Avilés tampoco confía en los argumentos de que Esencia, en su fase de construcción, crearía 17,000 empleos y unos 3,000 permanentes.
“Yo creo que este es un argumento que probablemente han escuchados millones de veces para todo proyecto. Es algo con lo que se lidia a diario; ‘vamos a crear 20,000 empleos’. Yo te puedo decir, como cuestión de hecho, que me gustaría que todos los que dicen eso que vayan de nuevo a megaproyectos y nos digan cuántos empleos realmente se crearon para los puertorriqueños; cuántos de esos se sostuvieron por más de un año y cuáles eran los salarios para esos trabajos”, apuntó.
La socialista demócrata comparó el escenario con el de los beneficiarios de la Ley 22 o “Ley Para Incentivar el Traslado de Individuos Inversionistas a Puerto Rico” a los que los cobijan exenciones contributivas si se relocalizan en la isla bajo promesa de inversión.
Uno de los cuestionamientos recurrentes es que la ley no establece requisitos específicos de creación de empleo para los inversionistas a cambio de la otorgación de los decretos.
“Lo que pasa es que vemos esto por todos lados. Esto es como la misma receta para los desarrolladores. Ellos prometen empleos, terminan creando unos pocos empleos, que son temporales; se van y solo quedan empleos de servicios con paga muy baja que la gente tienen que tener dos o tres trabajos para sobrevivir”, expuso.
Escasez de agua en la zona suroeste de Puerto Rico
El asunto del acceso al agua es parte central de la oposición a Esencia.
A nivel general, Puerto Rico sufre de una crisis de agua debido a factores que van desde sequías, embalses sedimentados y una infraestructura deficiente en la que se pierde diariamente más del 50% del agua potable.
Esta escenario en zonas como la del suroeste se agrava. Con un proyecto que podría implicar el consumo de hasta 1,250 millones de galones de agua al día, el acceso a ese recurso natural para residentes, agricultores y negocios peligra.
Tanto la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y la de Energía Eléctrica (AEE), encargada de los embalses del agua, han dicho que no cuentan con los abastos suficientes para suplir la demanda.
Los promotores de Esencia supuestamente identificaron unos pozos subterráneos para explotación.
Además, han propuesto la construcción de la planta de tratamiento terciario privada con infraestructura interna y con capacidad modular para aumentar el suministro a tono con la demanda.
Avilés consideró que, independientemente de que se identifiquen recursos adicionales, el acceso al agua continuará siendo un problema.
“Yo estoy profundamente preocupada que ellos quieran crear un desarrollo de este tamaño encontrando milagrosamente agua para ellos; ¿qué pasa con el resto? Yo creo que es absolutamente irresponsable del gobierno de Puerto Rico, incluso si eso fuera cierto, que ellos encontraron un acuífero para permitirle básicamente comprar ese acuífero para el proyecto, porque va a haber otra gente alrededor que va a necesitar agua y esto va a ser un problema continuo para la isla como lo es ahora en Estados Unidos. El Gobierno realmente tiene que asegurarse que cualquier desarrollo es responsable, factible, en términos de recursos naturales para asegurarse que otras personas no resulten afectadas, y esto no hace ningún sentido”, puntualizó .


