Esta iniciativa contó con el apoyo total de los atletas, que agotaron las piezas en cuestión de días.
De acuerdo con el mismo diario, hace dos años en París los atletas recibieron 300 mil preservativos (dos al día para cada atleta), mientras la cantidad para los Juegos de Invierno 2026 fue significativamente menor, con menos de 10 mil unidades, aunque solamente participan cerca de 2 mil 900 atletas.
En Milán, por ejemplo, donde están prohibidas las visitas a los alojamientos de atletas de otros países, la sala de relajación es extremadamente popular.
Los atletas pueden disfrutar escuchando música, iluminación tenue y tienen dos pantallas tras las que esconderse para meditar en privado… o en pareja.
“Hay que usar la imaginación”, indicó el atleta entrevistado, que confió en que les vuelvan a surtir los preservativos en la Villa Olímpica.


