El reglamento técnico de la Fórmula 1 para 2026, vigente desde el 1 de enero, restablecerá el ajuste de rake en los monoplazas, que había sido eliminado entre 2022 y 2025. Durante este período, el 50% de la carga aerodinámica se generaba en el fondo plano y los canales Venturi, distribuyéndose de manera equitativa entre los ejes delantero y trasero.
Pruebas iniciales en pista, realizadas por equipos como Audi y Racing Bulls en Imola, y Mercedes en Silverstone, confirmaron la reaparición de coches con mayor inclinación frontal y elevación trasera. Rob Marshall, director técnico de McLaren Racing, indicó que el nivel de rake dependerá del paquete aerodinámico de cada monoplaza y del pico del coeficiente de carga aerodinámica (CLR). “La intención de estos reglamentos era aumentar las alturas traseras al suelo”, explicó Marshall, aunque precisó que aún no se ha determinado la ventana óptima de funcionamiento.
Marshall detalló que un alto rake puede ofrecer ventajas, como un ángulo de ataque adicional en los alerones y mayor recorrido de suspensión. “Tradicionalmente, se obtiene un poco de ángulo de ataque ‘gratuito’ en los alerones, y si la aerodinámica lo soporta, es una ventaja”, afirmó.
Mark Temple, director técnico de rendimiento de McLaren, aclaró que los monoplazas de 2026 no replicarán los extremos de generaciones anteriores. “No serán tan altos como los coches previos a 2022 ni tan bajos como los de 2022-2025. Tampoco se trata de un término medio exacto”, señaló. La menor sensibilidad a la altura al suelo permitirá ajustar el comportamiento del coche sin comprometer su rendimiento.
Un factor adicional será el nuevo sistema de recuperación de energía, que introducirá desafíos en la gestión de la frenada y la entrada en curvas. “Esto crea un escenario inédito en generaciones anteriores”, afirmó Temple, destacando que los equipos analizarán estas variables en los próximos tests.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


