Los embutidos forman parte de la alimentación moderna, ya que facilitan la preparación de sándwiches y otros alimentos. Sin embargo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) los clasificó como alimentos altamente cancerígenos por la cantidad de aditivos y colorantes que contienen. En esta entrega, presentamos un embutido casero sencillo de preparar y económico.
Si eres fanático de los embutidos, no tienes por qué dejarlos de comer; simplemente busca otra opción más saludable con menos químicos y menos aditivos, que en realidad son los que afectan la salud.

Receta de embutido casero
Una de las ventajas de esta receta es que puedes agregar cuánta sal sea necesaria y a tu gusto, a diferencia de los ultraprocesados, que tienen elevadas cantidades de sal que pueden afectar la salud cardiovascular y los riñones.
Los ingredientes son claves, como la carne de cerdo, donde se recomienda un corte de pierna para un excelente aporte de proteína. Los vegetales como la remolacha y la zanahoria aportan vitaminas, minerales y antioxidantes, mientras que la gelatina es una fuente de colágeno.
Esta receta es original del chef Pi Su y tiene como proteína estrella la carne de cerdo. Es sencilla de preparar y requiere muy pocos ingredientes; sin embargo, es importante seguir el procedimiento para que el resultado sea óptimo.
Ingredientes
- Un kilo de cerdo
- Una remolacha grande
- Una zanahoria
- Una cebolla morada
- Un sobre de gelatina sin sabor de 20 g
- Agua
Paso a paso para preparar el embutido casero
En una olla coloque el kilo de cerdo, la remolacha, la zanahoria cortada y la cebolla picada en trozos. También puedes agregar sal y pimienta al gusto. Agrega agua hasta que se cubran todos los ingredientes.
Cuando la carne esté bien cocida, apaga el fuego y cuela. Deja reposar unos minutos para evitar quemaduras al manipular los alimentos y luego corta la carne en trocitos pequeños.
En un procesador, agrega la carne, los vegetales y media taza de caldo (evalúa si es necesario añadir un poco más) y licúa bien.
En una tacita de caldo caliente, disuelve los 20 g de gelatina e incorpórala a la mezcla licuada, integrando todo perfectamente.
Utiliza un envase de refresco limpio que no uses; corta la parte superior y vierte la mezcla. Da unos pequeños golpecitos para que salga el aire y refrigera.
Pasadas unas cuatro horas, ya está listo para comer; solo debes cortar el envase y tendrás tu embutido casero listo para disfrutar.
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