
Aunque el GP de Japón 2026 no salió según lo esperado para Lewis Hamilton con Ferrari, siempre lejos de su compañero Charles Leclerc, el heptacampeón aprovechó su viaje al país del sol naciente para dar rienda suelta a alguna de sus pasiones, que ahora comparte en redes sociales.
Después de un post de hace una semana donde anunciaba un “Continuará” con fotos de un Ferrari F40 en una quedada tuning, este lunes reveló un vídeo donde se le ve conduciendo por Tokio y haciendo derrapes en un encuentro, mezclado con el estilo local JDM.
Después de las primeras fotos, que parecen escenas sacadas de un juego de tuning, se ve a Hamilton en un vídeo que ya se ha vuelto viral, con la canción Victory Lap y la referencia a la película de 2006 The Fast and the Furious: Tokyo Drift. Y no solo por el Ferrari F40 que en el primer post aparecía entre un Subaru Impreza y un Honda NSX con kit de carrocería ancha, sino por su compañía.
Y es que en el asiento de copiloto, en una experiencia que ella misma definió como “locura”, aparece Kim Kardashian, con la que ya se le había visto pasear por las calles de la capital japonesa junto a los hijos de la empresaria con Kanye West (Saint, de 10 años, Chicago, de ocho, y Psalm, de seis), confirmando así la relación con la que se rumorea desde finales de 2025.
Vídeo: Hamilton haciendo drift por Tokio con el Ferrari F40
Lewis Hamilton destacó también lo mucho que le ha marcado la cultura japonesa de los videojuegos. Nintendo, Sega, PlayStation, además de juegos de carreras como ‘Gran Turismo’, todo ello ha influido en su visión de los coches. Y menciona clásicos como el Nissan Skyline GT-R como sus coches favoritos. La escena que vivió Yokohama, en la zona de aparcamiento de Daikoku le recordó visiblemente a las noches virtuales en circuitos digitales.
El Ferrari F40 con el que se vio a Hamilton tiene un valor estimado de unos cuatro millones y medio de euros, un clásico V8 biturbo de 2,9 litros, de hecho el último modelo que Enzo Ferrari aprobó en vida.
Además de ese encuentro en una quedada tuning, Hamilton también posteó fotos de un dojo tradicional mezcladas con antiguas imágenes de su infancia con el karate-gi. Ahí, explicaba cómo empezó a hacer kárate de niño para lidiar con el acoso escolar.
La sesión la dirigió Tetsuro Shimaguchi, un artista samurái japonés que coreografió las escenas de lucha con espadas de ‘Kill Bill’, de Quentin Tarantino, que de hecho es una de las películas favoritas de un Hamilton que admite: “Me encanta la película Kill Bil. Uno de mis sueños es tener una espada de samurái como la de la película”.
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