La Fórmula 1 ha registrado múltiples innovaciones aerodinámicas en sus monoplazas, con impacto en el rendimiento y las regulaciones técnicas. En la década de 1960, el McLaren M7C (1969) incorporó alerones delanteros y traseros de gran tamaño durante el Gran Premio de Mónaco. El March 711 (1971) introdujo un ala delantera prominente, y Ronnie Peterson finalizó segundo en el campeonato de pilotos ese año.
El Tyrrell P34, con cuatro ruedas delanteras, ganó el Gran Premio de Suecia de 1976 con Jody Scheckter, aunque su adopción por otros equipos fue limitada. Ferrari probó un doble alerón trasero en el 126C2 (1982), declarado ilegal por la FIA, lo que resultó en la descalificación de Gilles Villeneuve en el Gran Premio de Long Beach. El Arrows FA1 (1978) destacó por su entrada de aire frontal, y Riccardo Patrese logró un segundo puesto en el Gran Premio de Suecia.
El Lotus 76 (1974) incluyó un alerón trasero doble, abandonado tras siete carreras por no cumplir con las expectativas de rendimiento. En 1998, Ferrari añadió los ‘X-Wings’ en el F300, prohibidos por la FIA al inicio de la temporada por motivos de seguridad. El Eiffelland Type 21 (1972), basado en un March 721, utilizó un espejo retrovisor central único, sin lograr resultados destacados antes de la desaparición del equipo.
El Honda RA108 (2008) fue objeto de críticas por sus extensiones laterales en la cubierta del motor, conocidas como ‘alas de Dumbo’. Williams implementó en 2004 un morro en forma de ‘morsa’ en el FW26, diseño que fue reemplazado durante la temporada. Los cambios reglamentarios de 2012 y 2014 impulsaron la introducción de morros escalonados, como el del Caterham CT05 (2014).
En 2017, los ‘T-Wings’ ganaron popularidad entre los equipos por su aporte aerodinámico, pero fueron prohibidos para la temporada 2018.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


