Pepsi ha anunciado oficialmente el lanzamiento de su nueva Pepsi Prebiótica Cola, tras la exitosa prueba de mercado durante el Black Friday. Esta bebida es la primera cola tradicional con la adición de fibra prebiótica, en un momento en que los consumidores buscan opciones más saludables.
La Pepsi Prebiótica contiene 3 gramos de fibra prebiótica por porción, con un enfoque en la salud intestinal. Está disponible en sabores de cola original y vainilla con cereza, y posee 30 calorías y 5 gramos de azúcar, sin edulcorantes artificiales.
Desde el martes, la Pepsi Prebiótica está a la venta en tiendas de todo Estados Unidos, ofreciéndose en latas individuales de 12 oz y paquetes de 8. Durante la promoción del Black Friday, la compañía informó que la bebida se agotó por completo, recoge Newsweek.
Los consumidores, por su parte, han expresado su entusiasmo en redes sociales, describiendo la bebida como un “cambio de juego” y compartiendo reseñas positivas sobre su sabor.
Como antecedente, el año pasado, Coca-Cola lanzó su refresco prebiótico Simply Pop, que contiene 6 gramos de fibra prebiótica, y que según la compañía favorece la salud intestinal, y además contiene vitamina C y zinc para reforzar el sistema inmunitario.
Beneficios de los prebióticos
Expertos indican que los prebióticos pueden favorecer la salud intestinal al nutrir las bacterias beneficiosas en el intestino. Sin embargo, señalan que estas bebidas no deben considerarse un sustituto de fuentes alimenticias de fibra y deben consumirse con moderación.
Investigadores advierten que, aunque el producto ofrece fibra, es importante conocer el tipo específico de fibra prebiótica utilizada y su cantidad, para evaluar adecuadamente sus beneficios para la salud.
Consumir más alimentos prebióticos no siempre es la mejor idea, según una revisión de Harvard citada por Newsweek, porque algunas personas con síndrome del intestino irritable podrían experimentar un empeoramiento de sus síntomas. Encontrar el equilibrio es la clave.
Además, es importante que estas bebidas no se consuman en exceso, pues demasiada soda prebiótica puede provocar hinchazón, diarrea, flatulencia y dolores por gases, según la Clínica Cleveland.
Tipos de fibra prebiótica
Las fibras prebióticas en bebidas son componentes no digeribles que alimentan bacterias beneficiosas en el intestino. Se encuentran comúnmente en productos funcionales como jugos, leches vegetales o suplementos líquidos.
Tipos principales
- Inulina: extraída de achicoria o agave, soluble y estable en bebidas acidificadas o procesadas térmicamente. Mejora textura y no altera sabor.
- Fructooligosacáridos (FOS): cadenas cortas de fructosa, presentes en bebidas enriquecidas; promueven bacterias como Bifidobacterias.
- Galactooligosacáridos (GOS): derivados de lactosa, usados en bebidas lácteas; fomentan microorganismos probióticos.
- Oligofructosa: similar a la inulina, de raíz de achicoria, ideal para bebidas bajas en azúcar al mantener viscosidad.
- Otros: fibra de manzana, pectina o linaza, agregados a smoothies o bebidas para mayor palatabilidad.
La inulina se considera la más beneficiosa por su alta solubilidad, fermentación completa en el colon y evidencia en mejorar salud digestiva e inmunológica. Es versátil en bebidas y nutre selectivamente bacterias buenas sin efectos secundarios notables en dosis moderadas.
Cantidad diaria recomendada de fibra prebiótica
La cantidad diaria recomendada de fibra prebiótica no está estandarizada de forma universal, pero se estima entre 15 y 25 gramos para adultos sanos, como parte de la ingesta total de fibra (alrededor de 25-35 g/día según la EFSA y otras guías).
Efectos secundarios
Las bebidas prebióticas, que suelen contener fibras como inulina o fructooligosacáridos para alimentar bacterias intestinales beneficiosas, pueden causar efectos secundarios digestivos leves y temporales, especialmente al inicio del consumo.
Efectos comunes
- Gases e hinchazón: la fermentación de los prebióticos en el intestino genera gases, lo que provoca distensión abdominal.
- Calambres abdominales: sensación de dolor o espasmos leves debido al aumento de la actividad bacteriana.
- Cambios en las heces: incluye heces blandas, diarrea leve o estreñimiento temporal mientras el cuerpo se adapta.
- Sensación de saciedad incómoda: posible malestar por plenitud excesiva.
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