¿El jamón de pavo es saludable? La verdad oculta detrás de este “superalimento” fit

0
12


El jamón de pavo suele considerarse un alimento fitness por ser bajo en grasas; sin embargo, esto no lo exime de ser un ultraprocesado que se recomienda consumir con moderación. Su aporte de sodio, nitritos/nitratos y su asociación con un mayor riesgo de cáncer colorrectal y otros problemas cardiometabólicos son puntos clave a considerar.

Está elaborado con carne de pavo deshuesada (a veces carne reconstituida o mecánicamente separada), sal, azúcar, nitrito/nitrato, fosfatos y otros aditivos, sometiéndose a procesos de curado, ahumado o cocción.

Los expertos coinciden en afirmar que un alimento por sí solo no tiene la capacidad de enfermar o sanar ninguna condición, ya que todo va a depender de la frecuencia y cantidades. El consumo moderado y la alimentación balanceada serán siempre las recomendaciones generales.

La clasificación de la OMS y el riesgo cardiovascular

El jamón de pavo, al ser procesado, entra en la misma categoría general de “processed meat” que el jamón de cerdo, las salchichas y el bacon, aunque sea carne blanca de origen. La Organización Mundial de la Salud (OMS) incluyó los ultraprocesados como alimentos que pueden ser considerados cancerígenos, y el jamón de pavo entra en esta categoría.

El cardiólogo Aurelio Rojas hace un checklist de los beneficios y riesgos que contiene el consumo de jamón de pavo:

Puntos a favor:

  • Es una buena fuente de proteínas.
  • Bajo en grasas y calorías comparado con otros embutidos.
  • Ayuda en dietas de control de peso y a ganar músculo.
  • En comparación con el jamón serrano o el de York, tiene un menor impacto en el colesterol.
  • Es rico en vitaminas del grupo B; además, aporta minerales como el zinc, el selenio, el fósforo y el hierro.

Puntos en contra (la parte no tan saludable):

  • La mayoría tiene mucha sal, incluso los etiquetados como “saludables”, lo que puede subir la tensión arterial.
  • Contiene aditivos como nitrito de sodio o nitratos.
  • Puede tener carragenina, almidones o azúcares añadidos.
  • Está clasificado como carne procesada carcinógena (Grupo 1 de la OMS), lo que aumenta el riesgo de cáncer, sobre todo colorrectal, si se consume a diario.

¿Es realmente tan saludable como lo pintan las dietas fit?

El creador de contenido de salud advierte que el jamón de pavo no es tan saludable como se cree. El consumo de solo 50 gramos diarios aumenta un 18% el riesgo de cáncer colorrectal, sin importar si el origen es ave, cerdo o res.

“En muchos casos es un ultraprocesado disfrazado. ¿Puede formar parte de una alimentación equilibrada? Pues sí, pero ocasionalmente y mirando bien la etiqueta. Revisa siempre los ingredientes: que tenga más del 90% de carne y que no contenga aditivos artificiales. Ese sí puedes comerlo todos los días”.

Te podría interesar:

En caso de no conseguir este tipo de pavo y si quieres cuidar realmente tu salud y tu corazón, no consumas el pavo con aditivos más de una o dos veces por semana. La recomendación del especialista es combinar con otras opciones proteicas de desayuno como huevo, queso cottage o avena. “Un pequeño cambio que marca una gran diferencia para tu salud”, agrega.

¿Qué dicen los estudios sobre el jamón de pavo?

Cómo elegir un jamón de pavo que sí sea saludable.
No tienes que eliminarlo por completo, pero aprende a elegir como un profesional. Para que el pavo no juegue en contra de tu corazón y tu metabolismo, busca en el empaque un mínimo 90% pechuga de pavo, evita las carrageninas, jarabes de maíz y exceso de sal.
Crédito: Shutterstock
  • Riesgo de enfermedades: Organismos como el AICR y WCRF sugieren limitar al mínimo el consumo de fiambres, ya que pequeñas cantidades habituales se vinculan a cáncer de estómago y páncreas.
  • Peligro de nitritos y nitratos: Los procesados de pavo pueden favorecer la formación de compuestos N-nitrosos, potencialmente cancerígenos.
  • Exceso de sodio: Contiene unos 909 mg de sodio por cada 100 g, lo que representa 9 veces más sal que el pavo asado natural, elevando el riesgo de hipertensión.
  • Calidad nutricional inferior: Muchos productos utilizan carne separada mecánicamente (MST), que aporta más grasas saturadas y colesterol que la carne magra convencional.
  • Educación nutricional: Los estudios advierten que el riesgo proviene de la alta frecuencia de consumo y una baja adherencia a patrones vegetales protectores. Es vital limitar los embutidos en la infancia.

Guía de compra: Cómo elegir un buen pavo

Para que un pavo sea considerado “de calidad”, debe cumplir la regla de oro:

  1. Contenido cárnico: Mínimo 90% de pechuga de pavo.
  2. Sodio: Evitar los que tengan la sal en los primeros lugares de la lista.
  3. Libre de “rellenos”: Sin carrageninas (espesantes) ni jarabe de maíz.

Alternativas para un desayuno proteico

Si quieres reducir el consumo de procesados, estas opciones son tendencia por su densidad nutricional:

  • Huevo: La proteína de referencia.
  • Queso cottage: Bajo en grasa y altísimo en caseína.
  • Yogur griego natural: Ideal para quienes buscan algo rápido y saciante.

Sigue leyendo:



Source link