El Departamento de Defensa de Estados Unidos confirmó la muerte de Bilal Hasan al-Jasim, identificado como líder de Al Qaeda, en un operativo aéreo realizado en el noroeste de Siria. Al-Jasim estaba vinculado al ataque del 13 de diciembre en Palmyra, donde fallecieron dos militares estadounidenses —el sargento Edgar Brian Torres-Tovar y el sargento William Nathaniel Howard— y el intérprete civil Ayad Mansoor Sakat.
La operación, denominada *Hawkeye Strike*, se ejecutó en coordinación con Jordania y Siria. El almirante Brad Cooper, comandante del Comando Central de EE.UU., declaró que el objetivo fue neutralizar a responsables de ataques contra fuerzas estadounidenses. Cooper afirmó: “No hay lugar seguro para quienes atacan a nuestros ciudadanos o tropas”.
El operativo incluyó más de cien objetivos, combinando ataques aéreos e inteligencia para afectar redes de mando y logística de grupos yihadistas. El gobierno de EE.UU. reiteró que responderá a agresiones contra sus efectivos o nacionales.
Esta acción se enmarca en operaciones previas en Siria y otras regiones para contrarrestar el terrorismo internacional y evitar el resurgimiento del Estado Islámico (ISIS) en Medio Oriente.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


