Con el apoyo del FBI (Buró Federal de Investigaciones) de Estados Unidos que acaba de instalarse en Ecuador, abriendo oficinas en Quito, el Gobierno de Daniel Noboa pone en marcha un plan especial para combatir el crimen organizado, que comienza la noche de este … domingo 15 de marzo, con un toque de queda desde las 23.00 hasta las 05.00 del día siguiente, en cuatro provincias del país, y que se extenderá por quince días.
La medida se aplicará en las provincias costeras del Guayas, Los Ríos, El Oro y en Santo Domingo de los Tsáchilas, consideradas un corredor clave para el trasiego de estupefacientes, y es parte de la estrategia del Gobierno para enfrentar a grupos de delincuencia organizada y será ejecutada de manera conjunta entre la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas, y es vista como una acción decisiva para contener la violencia que se ha vuelto imparable.
En las acciones participarán entre 30.000 y 35.000 servidores policiales, y las operaciones se extenderán durante todo el día con operativos antidelincuenciales, mega operativos y acciones de los subsistemas preventivo, investigativo y de inteligencia. El apoyo del FBI será compartir información operativa en tiempo real.

El ministro del Interior, John Reimberg, anunció que, para coordinar las operaciones de seguridad en territorio se instalará un centro de mando el mismo que contará con la presencia del presidente Daniel Noboa, quien, la tarde de este viernes 13 de marzo, expidió un Decreto Ejecutivo en el que se establecen excepciones de circulación para personal de sanidad, la fuerza pública y servicios de gestión de riesgos, emergencias y desastres. Entre los argumentos para el toque de queda se citan informes técnicos en los que se da cuenta que la mayoría de los homicidios, ataques armados y otros delitos violentos se concentran en la franja horaria entre las 23:00 y las 05:00, período en el que operan con mayor intensidad las organizaciones criminales.
Sobre el operativo nocturno mientras dure el toque de queda el ministro pidió a la población quedarse en casa, porque «no queremos víctimas colaterales», pero la relatora del Comité contra la Desaparición Forzada de las Naciones Unidas preguntó si el Estado ha tomado medidas para que el toque de queda se cumpla con criterios de legalidad, necesidad y proporcionalidad, así como mecanismos efectivos de supervisión y rendición de cuentas. También le preocupa la posible criminalización de líderes sociales, defensores de derechos humanos, pueblos indígenas, afroecuatorianos y activistas ambientales.
Alianza con el FBI
El miércoles de esta semana, Ecuador y el Departamento de Justicia de Estados Unidos firmaron una alianza estratégica que permitirá el desarrollo de un marco estructurado de colaboración para fomentar programas con datos de inteligencia criminal y análisis para luchar contra las estructuras criminales. «Lo que estamos construyendo aquí es una cooperación táctica concreta, cooperación para investigar y entender mejor las amenazas criminales», dijo la vicepresidenta de Ecuador, María José Pinto, el día de la firma, agregando que el acuerdo permitirá acceso a metodologías y herramientas para frenar los delitos.
Según analistas consultados, la instalación del FBI en el país buscaría un mecanismo para identificar, procesar y extraditar a lideres del crimen organizado ecuatoriano hacia tribunales y cárceles de Estados Unidos; así como tener cooperación para rastrear operaciones de narcotráfico y sustentar procesos judiciales fuera del país.


