El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, ha admitido por primera vez contactos con el Gobierno de Estados Unidos para «buscar soluciones» al bloqueo de la impuesto a la nación caribeña, según informó Reuters.
En un vídeo transmitido por la televisión nacional durante la … madrugada, Díaz-Canel informó de que funcionarios cubanos han sostenido recientemente conversaciones con representantes de Washington «orientadas a buscar soluciones por la vía del diálogo a las diferencias bilaterales que tenemos entre las dos naciones».
Tras el anuncio, el presidente cubano ha comparecido ante la prensa para confirmar que quiere «solucionar las tensas relaciones con EE.UU.» para «alejar la confrontación mediante el diálogo». Para ello, ha exigido «respeto a los sistemas políticos», en alusión al régimen autoritario del Partido Comunista, y «reciprocidad».
Además, ha recalcado en ambas intervenciones que la decisión de emprender este diálogo ha sido adoptado bajo la dirección del denominado líder de la revolución y general del Ejército, Raúl Castro, y la suya propia, «en acción colegiada con las máximas estruturas del partido, del Estado y del Gobierno».

Para establecer este diálogo, ha sido clave la participación de actores internacionales, según ha informado el propio Díaz-Canel. Aunque no los ha identificado, sí ha querido agradecer su participación en el establecimiento de estas conversaciones.
Las palabras del presidente cubano han sido muy medidas. De hecho, su declaración transmitida en vídeo y la realizada durante su comparecencia ha sido prácticamente idéntica palabra por palabra. Dada la trascendencia del anuncio, el discurso estaba claramente muy calculado en los términos empleados.
Crisis de combustible
Además, ha señalado que en los últimos tres meses no ha entrado combustible a Cuba, lo que ha disminuido gradualmente las reservas de diésel y gasolina. La escasez ha provocado inestabilidades en la red eléctrica de la isla, sufriendo la isla continuos apagones, que se han ido incrementado durante las últimas semanas.
Tras la detención de Maduro a principios del mes de enero, la entrada de combustible se ha reducido drásticamente. Anteriormente, Venezuela era el principal surtidor de petróleo de Cuba. Pero, tras el acercamiento del régimen chavista a Donald Trump, este flujo se había cortado. Uno de los objetivos del presidente era asfixiar a la isla —llegó a afirmar que tomaría la isla de forma «amistosa y controlada»—y aprobó un decreto que le habilitaba a imponer aranceles a cualquier país que les exportara combustible.
Durante el mes de febrero, la escasez de combustible puso en serios aprietos los recursos de la isla. De hecho, el turismo, uno de los principales motores de su precaria economía, se vio duramente golpeado, provocando incluso el desvío de vuelos que tenían como destino Cuba. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ofreció ayuda humanitaria, pero no combustible para no irritar al presidente estadounidense.
Negociaciones con al CIA en México
A principios de febrero, ABC ya informó de que el coronel Alejandro Castro Espín, hijo de Raúl Castro y sobrino de Fidel, estaba participando en una serie de negociaciones con agentes de Inteligencia estadounidenses en la capital mexicana que tenían como objetivo acordar una transición en la isla sin que el régimen sea derrocado como Maduro.
Este mismo jueves, el gobierno de Canel ya había anunciado la excarcelación de medio centenar de presos tras un acuerdo con el Vaticano. «El Gobierno de Cuba ha decidido liberar en los próximos días a 51 personas sancionadas a privación de libertad. Todas han cumplido una parte significativa de la pena y han mantenido buena conducta en prisión», anunció en un comunicado el ministerio de Exteriores de la isla.


