FVDigital, Valencia – España. – Cada 31 de enero, la República Dominicana celebra el Día Nacional de la Juventud en honor a San Juan Bosco, el “Padre y Maestro de los Jóvenes”. Esta fecha, establecida bajo la Ley 20-93, es un momento para evaluar el presente y el futuro del sector más vibrante de la sociedad.
La juventud dominicana es el motor que impulsa el presente. Desde el deporte y la cultura hasta el emprendimiento tecnológico y el activismo comunitario, los jóvenes han demostrado una resiliencia inquebrantable.
«Me basta que sean jóvenes para amarlos», decía Don Bosco. Bajo esa premisa, Williams Reynoso Sánchez, presidente de la Asociación Dominicana De la Mano con la Patria, destaca que el talento nacional ha cruzado fronteras, posicionando la bandera tricolor en escenarios exigentes del mundo.
El Premio Nacional de la Juventud, instituido en 1997, ha servido para visibilizar a miles de jóvenes en renglones como bienestar social, política y desarrollo comunitario. Sin embargo, el reconocimiento público debe ir acompañado de oportunidades tangibles.
Las sombras de la institucionalidad: Un Ministerio en deuda.
A pesar del brillo individual, la institucionalidad encargada de velar por los jóvenes presenta debilidades críticas:
• Desconexión con las necesidades reales: Existe una brecha entre los programas del Ministerio de la Juventud y las urgencias de los jóvenes en barrios y provincias, quienes enfrentan altas tasas de desempleo y falta de acceso a educación técnica especializada.
• Falta de continuidad política: El Ministerio ha sido históricamente vulnerable a la inestabilidad administrativa, lo que impide que los proyectos de desarrollo a largo plazo se consoliden.
• Limitado alcance territorial: Muchos jóvenes en comunidades rurales y en la diáspora sienten que el Ministerio es una entidad lejana que solo se manifiesta en eventos protocolares.
Un llamado a la acción.
Para Williams Reynoso Sánchez, quien aspira a diputado de Ultramar por la Circunscripción 3 de Europa y fue reconocido en 2001 por su labor en desarrollo comunitario, es imperativo que el Estado pase de las felicitaciones anuales a la inversión estructural.
«Nuestra experiencia en el 2001 y luego como invitados desde España en 2011, nos permite ver que el talento sobra, pero falta apoyo real. La juventud dominicana no necesita promesas; necesita plataformas que garanticen su inserción laboral y su crecimiento integral», afirmó Reynoso.
La Asociación Dominicana De la Mano con la Patria reafirma su compromiso de seguir trabajando por y para la juventud, exigiendo que el Ministerio de la Juventud asuma un rol transformador y no meramente simbólico, manifestó su presidente Williams Reynoso Sánchez.
Redacción FV Medios
**REDACCIÓN FV MEDIOS**

