Las gafas con nariz y bigote han pasado a mejor vida. Lo demuestra la policía tailandesa, que ha arrestado a un hombre sospechoso de robo con una peculiar treta: bajo el disfraz de un león danzante que actuaba como uno más una celebración del … Año Nuevo Lunar en Bangkok.
El hombre, acusado de robar artefactos budistas por valor de unos 64.000 dólares, era un escurridizo fugitivo que ha acabado siendo detenido gracias al ingenio de tres agentes infiltrados en una procesión de danza en un templo budista cercano a la capital del país.
Los agentes, vestidos con un león rojo y amarillo, «se acercaron gradualmente al sospechoso antes de detenerlo», relata la policía a AFP. El arresto se produjo el miércoles por la noche y se ha viralizado en redes sociales por las imágenes que ha difundido la Policía Real de Tailandia, que ilustran una secuencia entre lo cómico y lo dramático.
En el vídeo difundido se muestra a los festivos bailarines del león en varios planos, los de la cámara corporal y también grabados desde el público. «Paciencia, paciencia. Seguid bailando», dice el agente que lleva la cabeza del disfraz, en una versión subtitulada del vídeo. Poco a poco logran acercarse al sospechoso, hasta que salen del traje y consiguen reducirlo con la ayuda de otros compañeros presentes.
Este plan, digno de una historieta de Mortadelo y Filemón, fue concebido tras la denuncia de un robo en una vivienda que incluía «numerosos objetos budistas y dos estatuas de Buda de 30 centímetros», junto con pruebas de repetidos intentos de entrar en la casa, según un comunicado. El hombre ha resultado ser un sospechoso habitual de la policía, de 33 años, que tiene antecedentes penales por delitos relacionados con drogas y robos.


