En los momentos en que un pequeño grupo de avanzada de la selección de Irak revisaba las instalaciones del estadio BBVA para el repechaje mundialista a partir del próximo 28 de marzo, el grueso de la delegación de ese país se apresta a realizar un peligroso viacrucis para llegar a la Sultana del Norte.
La delegación de Irak se mantiene atrapada a miles de kilómetros de Monterrey, buscando la forma de abatir todos los riesgos que representará salir de la bélica zona del Medio Oriente para poder participar en la eliminatoria mundialista y donde inclusive deberán emprender un viaje de más de 14 horas en autobús para abordar un vuelo charter que los deposite en la capital regiomontana.
Por lo pronto, el entrenador de la selección de esa nación árabe, el australiano Graham Arnold, encabezó el recorrido por las instalaciones del llamado Gigante de Acero con la finalidad de ultimar todos los detalles para que los iraquíes busquen el boleto al Mundial 2026.
La revisión de Arnold no tendría nada de extraordinario, pero debido al conflicto bélico que existe en esa zona del mundo, los iraquíes no quieren tener ninguna sorpresa desagradable y checaron todos los temas, inclusive de logística y seguridad, para que su delegación no tenga ninguna distracción y solo se dedique a buscar el boleto mundialista.
La selección de Irak jugará el 31 de marzo un partido trascendental contra el ganador de Bolivia y Surinam, por lo cual buscarán la forma de llegar lo más pronto posible a Monterrey con la finalidad de adaptarse a todas las condiciones de la ciudad de Monterrey y que solo se concentren en el partido.

La problemática de llegar a Monterrey
La fecha del partido entre Irak y el ganador de Bolivia y Surinam ya está establecida, al igual que la sede, pero el problema para los árabes será cómo llegar hasta suelo mexicano debido a que el espacio aéreo de Irak se encuentra cerrado por razones de seguridad debido al conflicto bélico regional entre Irán y Estados Unidos.
Actualmente, la selección de fútbol de ese país se encuentra aislada en la capital de Bagdad, sin que haya una opción para salir en avión, por lo cual deberán rifarse el físico en una travesía de 14 horas en camión hacia Jordania para de ahí tomar un vuelo charter a Monterrey donde se realizará el torneo.
La problemática ha obligado a las autoridades de la Federación iraquí de fútbol a buscar alternativas y una de ellas es trasladarse 14 horas en autobús a Jordania, para de ahí tomar un vuelo charter, pero lo complicado es que atravesarán retenes migratorios con los riesgos que eso implique.
El viaje terrestre incluiría un paso por el norte del país hasta la región de Zakho antes de continuar hacia ciudades turcas como Diyarbakir y eventualmente llegar a Istanbul, donde el equipo planea realizar un breve campamento de entrenamiento previo al traslado final.
Funcionarios de la federación, encabezados por su presidente Adnan Darjal, sostuvieron reuniones con el cuerpo técnico para definir la logística del viaje. De acuerdo con autoridades de México, las visas para ingresar al país ya fueron tramitadas y el equipo tendría disponible un avión privado para el último tramo del trayecto.
Las complejidades del trayecto de esta selección obligaron al técnico Graham a solicitar que el torneo se aplace unos días, pero hasta el momento las autoridades de la FIFA no se han proclamado sobre un posible cambio de fecha, aunque en primera instancia luce muy complicado que suceda eso.
Inclusive las autoridades de la Secretaría de Relaciones Exteriores han extendido el visado que requieren los jugadores de esta nación del Medio Oriente para poder facilitar su participación en el repechaje mundialista.
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