
El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, confirmó que funcionarios de su gobierno han sostenido conversaciones con representantes de la administración de Donald Trump en medio de la crisis energética y económica que atraviesa la isla.
De acuerdo con el Partido Comunista de Cuba (PCC), estos encuentros han sido liderados por el presidente y por el general de Ejército con el propósito de abrir una vía de comunicación entre ambas naciones y abordar sus diferencias bilaterales. Sin embargo, las autoridades prefirieron mantener en reserva los detalles de las conversaciones, en línea con lo que calificaron como una práctica de la Revolución cubana de “no responder a campañas especulativas sobre este tipo de temas”.
Pese al hermetismo del Gobierno cubano —e incluso a la negación previa de estos contactos—, Donald Trump dejó entrever en varias ocasiones que Washington mantenía intercambios con La Habana.
Las autoridades cubanas señalaron que diversos factores internacionales han facilitado estos acercamientos, orientados a resolver conflictos históricos que siguen teniendo un impacto significativo en la relación entre ambos países.

“Estas conversaciones han estado orientadas a buscar soluciones, por la vía del diálogo, a las diferencias bilaterales que existen entre las dos naciones”, dijo Díaz-Canel desde la sede del Comité Central del Partido Comunista de Cuba.
Y agregó: “En los intercambios que se han sostenido, la parte cubana ha expresado la voluntad de avanzar en este proceso sobre bases de igualdad y respeto a los sistemas políticos de ambos Estados, así como a la soberanía y la autodeterminación de nuestros gobiernos”.
El mensaje llega en medio de una fuerte crisis en la isla y pocas horas antes de que el Gobierno cubano anunciara la liberación de 51 presos con mediación del Vaticano.
“Es una práctica soberana, nadie nos la impone”, afirmó Díaz-Canel. “Responde a nuestra vocación humanista”.
En este contexto, La Habana sostiene que el objetivo actual es avanzar hacia un acercamiento que permita identificar los problemas más urgentes en la relación bilateral y proponer soluciones concretas a través del diálogo.
Las relaciones entre Cuba y Estados Unidos han estado marcadas durante décadas por tensiones diplomáticas, sanciones económicas y episodios de acercamiento intermitente. Desde la ruptura formal de relaciones en 1961, ambos países han mantenido contactos limitados en distintos momentos, especialmente para tratar temas migratorios, de seguridad y cooperación regional.
Sigue leyendo:


