Un apagón generalizado afectó a toda la isla de Cuba este lunes, según informó la compañía eléctrica estatal. Este es el último apagón provocado por el bloqueo petrolero que Estados Unidos mantiene para presionar al régimen comunista de la isla.
Los cortes fueron consecuencia de … un «apagado total de la red eléctrica nacional», informó la Unión Nacional Eléctrica de Cuba (UNE) en un comunicado, añadiendo que ya se habían iniciado los trabajos para restablecer el suministro eléctrico.
Se trata de un nuevo colapso energético en la isla, el segundo en menos de un mes.
La crisis por el desabastecimiento de combustible ha representado también la casi paralización del turismo por la cancelación de vuelos de algunas de las principales aerolíneas internacionales. Quienes continúan viajando a la isla, se han visto obligados a alumbrarse con las linternas de sus teléfonos para poder recoger su equipaje en el aeropuerto por la falta de electricidad, como recogen algunos vídeos publicados en Facebook.
Desde hace semanas, la venta de combustible a la población es mínima, se realiza por una aplicación que viene siendo como una cola virtual cuya espera puede tardar más de un mes. En el mercado negro, un litro de gasolina se cotiza en 4.000 pesos, el equivalente a siete euros aproximadamente (28 euros el galón, que son 3,8 litros). En la isla, el salario medio no llega a 15 euros, la pensión es de menos de seis. Apenas hay combustible para las ambulancias y los servicios hospitalarios están al mínimo; la basura se acumula en las calles a montones.
Escasez de comida
«Cada vez más escasea la comida porque los apagones no permiten la conservación, los cubanos vivimos y comemos de lo que conseguimos a diario, y eso puede ser un pedazo de vianda hervida y un huevo, una comida al día», declaró a ABC una mujer residente en el extremo oriental del país. En las últimas semanas, los apagones se han extendido hasta cien horas seguidas en algunas zonas.

No obstante, para las patrullas y motos de la Seguridad del Estado y la Policía, el combustible es gratis y sin límites. En las últimas jornadas, se ha acrecentado la militarización en el país. Desde varias provincias se informa del patrullaje en las calles principales, fundamentalmente en horarios de apagón. Pese a ello, las protestas, en mayor o menor medida, no han cesado, y ya se han prolongado durante diez jornadas consecutivas.
Desde que este fin de semana el régimen cubano anunciara el principio de un inicio de diálogo con Estados Unidos, los guiños de La Habana a Washington han comenzado a notarse.
Inversión en el sector privado
El régimen cubano permitirá a los ciudadanos residentes en el exterior invertir en el sector privado y ser propietarios de negocios en la isla, según afirmó el viceprimer ministro y titular de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva Fraga, en una entrevista concedida a NBC News.
Este sobrino nieto de Fidel y Raúl Castro, y uno de los considerados como «presidenciables», sostuvo que «Cuba está abierta a mantener una relación comercial fluida con las empresas estadounidenses» y «también con los cubanos residentes en Estados Unidos y sus descendientes».
El también diputado de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP) explicó que las medidas pretenden crear un «entorno empresarial dinámico» que permita revitalizar sectores estratégicos como el turismo, la minería y la modernización del sistema eléctrico, en un contexto marcado por una profunda crisis económica y energética en Cuba.
Según NBC News, la noticia oficial iba a ser anunciada este lunes por la noche (hora local) por las autoridades castristas.
Las declaraciones se producen en un contexto de creciente crisis económica, con protestas en toda la isla en contra de la dictadura, y de aumento de las presiones de Washington para obligar al régimen a una transición a la democracia. A fines de la pasada semana, el mandatario Miguel Díaz-Canel admitió que el régimen mantiene conversaciones con la Casa Blanca. La jornada previa, anunciaron la excarcelación de 51 presos, y al menos 14 presos políticos han sido excarcelados desde entonces.
Pérez-Oliva no detalló cómo se realizaría este proceso, pero sus declaraciones resultan contradictorias. La inversión extranjera en la isla existe desde hace más de una década (Ley de Inversión Extranjera No. 118 del 29 de marzo de 2014), pero la legislación vigente ha sido catalogada por los expertos como obsoleta. De igual forma, para las inversiones extranjeras se requiere la aprobación de las instituciones del régimen, entre ellas los Consejos de Estado o de Ministros, además de organismos e instituciones como el Banco Central e incluso el Ministerio de las Fuerzas Armadas o el Ministerio del Interior.
Deshielo
Por otro lado, no existen garantías jurídicas para los inversores. La Heritage Foundation ha incluido a Cuba entre los tres países con menos libertades económicas en el mundo.
¿Quiénes podrán invertir? Seguramente, ninguno de los cubanos considerados «contrarrevolucionarios», «gusanos» o «vendepatrias», sino aquellos a los que no les interesa hacer negocios con la misma dictadura que los obligó a marcharse del país.
Cuba ya ha pasado por este tipo reformas. Durante el deshielo con Obama (2014), se permitieron los «trabajadores por cuenta propia», e incluso en la época de Biden, la creación de mipymes (micro, pequeñas y medianas empresas).
«Esto es más de lo mismo que vimos cuando Obama, solo que a un nivel más amplio. Permiten inversión, pero en el mismo marco general de un sistema totalitario sin Estado de derecho ni seguridad jurídica (…). Mañana un cubanoamericano millonario podrá invertir en hoteles y minas y dentro de unos meses ir preso por cualquier nimiedad clasificada como ‘tráfico de divisas’, ‘acaparamiento’, o ‘enriquecimiento ilícito’», afirmó el periodista e investigador José Raúl Gallego.
La Constitución cubana de 2019 prohíbe el enriquecimiento privado, dejando en manos del Estado su «regulación» y la «justa redistribución de la riqueza» (artículo 30).

