Santo Domingo.- Lo que debería ser un recinto de sanación se ha transformado, en palabras del Colegio Médico Dominicano (CMD), en una «selva». La junta directiva del gremio denunció hoy una crisis de inseguridad sin precedentes en el Hospital Salvador B. Gautier (HSBG), tras una escalada de eventos delictivos que han puesto en jaque la integridad del personal sanitario.
El detonante: Violencia en plena consulta
La alarma se encendió tras un asalto violento ocurrido el pasado 2 de febrero. Un antisocial logró burlar la escasa vigilancia, llegó hasta el segundo piso y atacó a una médico residente mientras esta evaluaba a un paciente. Tras golpearla en el rostro, el delincuente huyó con sus pertenencias, dejando en evidencia la vulnerabilidad extrema del centro.
«Es inaceptable que nuestros médicos tengan que trabajar con miedo», sentenció la Dra. Griselda Quezada, Secretaria de Acción Gremial.
Un sistema de seguridad «inexistente»
Según el reporte de los doctores Quezada y Wilton Belliard, la situación no es aislada. Solo en la última semana se contabilizaron tres incidentes graves. El personal médico de Medicina Interna sostiene que el actual esquema de protección del hospital no es preventivo ni reactivo, sino simplemente nulo.
El pliego de demandas al SNS
Ante la gravedad de los hechos, el CMD ha lanzado un ultimátum al Servicio Nacional de Salud (SNS) exigiendo soluciones inmediatas:
-
Protocolos Robustos: Implementación urgente de un Plan de Seguridad Intrahospitalaria.
-
Vigilancia Activa: Despliegue de personal capacitado en áreas críticas y puntos de acceso.
-
Modernización: Instalación de cámaras de seguridad y sistemas de monitoreo técnico.
-
Filtros de Entrada: Un control estricto de visitantes para evitar el libre tránsito de personas ajenas a la institución.
Advertencia de medidas drásticas
El gremio médico fue enfático al señalar que no permitirán que la situación escale hacia una tragedia mayor. De no recibir una respuesta concreta por parte de las autoridades de salud, advirtieron que iniciarán medidas de presión y paros escalonados para garantizar la protección de quienes cuidan la salud del pueblo dominicano.


