PROMIPYME informó que cerró el período 2024–2025 con una expansión de su cartera de crédito del 30.6%, alcanzando un saldo histórico de RD$11,248 millones, en un contexto marcado por políticas monetarias restrictivas y encarecimiento del financiamiento privado.
De acuerdo con un informe institucional presentado esta semana, la entidad canalizó RD$14,874 millones en financiamiento directo a micro y pequeñas empresas durante los últimos dos años, posicionándose como la cuarta mayor institución de microcrédito del país y reforzando su rol como principal brazo financiero del Estado para el desarrollo productivo.
El desempeño se produjo en un entorno en el que la banca comercial ajustó al alza sus tasas de interés y endureció condiciones de crédito, lo que convirtió al financiamiento público en un factor clave para sostener la actividad económica de las MIPYMES. Según el documento, más de dos tercios del crecimiento de la cartera se logró de forma orgánica, mediante la rotación de fondos propios, antes de recibir una capitalización extraordinaria del Poder Ejecutivo.
PROMIPYME reportó que su crecimiento no estuvo basado únicamente en volumen, sino en una mejora sostenida de la calidad de los activos. La cartera en riesgo a más de 30 días se redujo desde 16.3% a finales de 2023 hasta niveles cercanos al 10% al cierre de 2025, pese a un aumento significativo del saldo total.
El informe atribuye estos resultados a una reingeniería integral de la gestión financiera, de riesgos y de procesos internos, incluyendo el uso de modelos de analítica avanzada y machine learning para la evaluación crediticia, la exigencia de pagarés notariales para grandes exposiciones y una mayor utilización de garantías reales.
Uno de los ejes centrales de la estrategia fue la priorización del crédito a mujeres empresarias, que hoy representan el 64% de la base de clientes y más de la mitad de los desembolsos. El documento señala que este segmento presenta una morosidad significativamente menor, lo que contribuye a estabilizar el balance institucional.
Desde una perspectiva territorial, PROMIPYME destacó una redistribución deliberada del crédito hacia provincias y regiones con baja cobertura bancaria. Zonas como Pedernales, El Seibo y Monte Plata concentran una participación en la cartera superior a su peso en el sistema financiero nacional, en lo que la institución define como una estrategia de corrección de fallas de mercado.
El informe también subraya mejoras en eficiencia administrativa y control interno. La ejecución presupuestaria pasó de 72.9% en 2023 a 92.5% en 2025, mientras que los indicadores de transparencia y control del sector público reflejaron avances significativos, incluyendo un cumplimiento superior al 90% en las Normas Básicas de Control Interno.
En el plano macroeconómico, PROMIPYME sostiene que el microcrédito público tiene un impacto directo y medible sobre la actividad económica. Estudios econométricos citados en el documento indican que un aumento del 1% en el crecimiento del microcrédito se traduce en un incremento acumulado de 0.24% en el Índice Mensual de Actividad Económica en un horizonte trimestral.
Esta evidencia respaldó una inyección extraordinaria de RD$1,500 millones tras eventos climáticos recientes, permitiendo una rápida canalización de liquidez hacia comercios afectados, un despliegue que la institución considera difícil de replicar por la banca tradicional en ese segmento.
Con estos resultados, PROMIPYME se perfila como un instrumento central de política pública para la reactivación económica desde la base empresarial, con capacidad demostrada de absorber capital, gestionarlo con criterios prudenciales y transmitirlo rápidamente a la economía real.


