Costa Rica sostiene la respiración y permanece en una tensa calma, a la espera de escuchar, por parte del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) quiénes han sido oficialmente electos como presidente y vicepresidentes y diputados de la Asamblea Legislativa. Pero los resultados preliminares que … ha revelado el Tribunal en su primera conferencia de prensa, han emocionado a los seguidores del gobierno de turno, partidarios del presidente saliente Rodrigo Chaves y su ungida, Laura Fernández, del centroderecha Partido Pueblo Soberano.
Existe ya una tendencia de voto favorable al partido oficialista, con el 53,01% de los votos escrutados del 31.14% mesas. En segundo lugar, con 30,57% de los votos escrutados, se encuentra el socialdemócrata Liberación Nacional y su candidato Álvaro Ramos. Ambos partidos y candidatos reúnen el 83% de los votos, por lo que, muy rezagados, se encuentran una decena de partidos políticos que se reparten un 16.42% de los votos contabilizados hasta ahora.
Las primeras proyecciones basadas en los resultados preliminares, arrojan luces en la elección por la Asamblea Legislativa. De los 57 curules, el Partido Pueblo Soberano se llevaría por lo menos 31, mientras que Liberación Nacional obtendría unos 15 curules y el resto se dividirían entre dos partidos más; seis para el socialista Frente Amplio, y 3 para el Partido Unidad Social Cristiana, de centroderecha.
Una fiesta cívica
En una jornada electoral sin mayores sobresaltos aunque no exenta de algunas escenas polémicas, las 7,154 juntas receptoras cerraron las puertas de los recintos electorales, en los que 3,7 millones de personas estaban convocadas para ejercer su sufragio. De acuerdo con lo revelado por el TSE en su primera conferencia de prensa de resultados preliminares, el porcentaje de abstencionismo rozó el 33%, siendo menor que en las últimas elecciones, cuando alcanzó un 40% en 2022. El TSE estima que la participación fue del 66%, un porcentaje que ha sido aplaudido por el pueblo costarricense, cuyo reto era mejorar los números bajos de participación de las justas de 2022.
«Observamos una alta participación ciudadana, de forma ordenada y segura, con el 100% de las mesas operando y sin incidentes de peso», informó el TSE en su primera conferencia de prensa. Los costarricenses salieron a votar bajo la consigna de que estaban participando de una «fiesta ciudadana». Al cerrar las urnas, cientos de ciudadanos acudieron a la famosa Fuente de la Hispanidad, ubicada en la capital, San José, y que funge como punto de encuentro tradicional para celebrar eventos masivos, y que en época electoral, suele ser el lugar en el que los capitalinos esperan los resultados oficiales.
Durante la jornada electoral, sin embargo, también se registraron algunos pocos encontronazos, que no pasaron del cruce de palabras y gestos, entre seguidores de diversos partidos. En el centro de la polémica estuvo el presidente saliente, Rodrigo Chaves, quien para su llegada y salida se encontró con la efervescencia de su seguidores y del partido Pueblo Soberano, y los abucheos de los opositores.
Con el tumulto fue necesaria la intervención de la Fuerza Pública y Chaves aprovechó para lanzar algunos insultos y mofarse de sus contrincantes. Pilar Cisneros, una de las diputadas más populares del país y principal operadora política del presidente Chaves en la Asamblea Legislativa, denunció haber sido agredida con una bandera al llegar a su centro de votación. En medio del tumulto la diputada señaló que una bandera fue agitada de forma violenta y estuvo a punto de golpearla cuando se dirigía al ingreso del recinto electoral. La situación obligó a que varias personas la rodearan para facilitar su entrada y salida.
El sueño de los 40 diputados
El reto, sin embargo, está en el control por la Asamblea Legislativa. La constante trifulca e ingobernabilidad vivida durante la gestión del presidente saliente, Rodrigo Chaves, fue un claro ejemplo de cómo la gobernabilidad se estancó por falta de acuerdos y la enorme fragmentación parlamentaria. El partido oficial de turno —que en ese entonces era el Partido Progreso Social Democrático— apenas obtuvo 10 de los 57 diputados en la Asamblea y no logró crear alianzas sólidas para echar a andar la agenda del Ejecutivo sin barreras.
Por eso, el número mágico que han estado barajando los mismos candidatos es alcanzar los suficientes votos para obtener 40 diputados dentro de la Asamblea Legislativa, un número clave para dominar el Legislativo y enfrentar un contrapeso debilitado. «¿Para qué queremos 40 diputados? Para no sufrir como hemos sufrido en esta administración, para hacer todas las cosas que necesitamos, para hacer avanzar a este país y acabar con el obstruccionismo, la pobreza y la inseguridad y eso, solo lo logramos dándole continuidad al gobierno de Rodrigo Chaves con Laura Fernández», afirmó la diputada Cisneros en un programa de televisión local. Sin resultados oficiales, aún no se puede afirmar con claridad si algún partido alcanzará este «número mágico» pero la previsión es que la primera fuerza sea Partido Publio Soberano, superando, por lo menos los 30 diputados electos.


