Nueve aspirantes a la Universidad Brigham Young (BYU) recibieron por error cartas de aceptación, a pesar de no haber sido admitidos inicialmente. Tras el fallo y la creciente reacción negativa, la institución rectificó y decidió permitirles matricularse.
Owen Johansen, estudiante de último año de secundaria de Oakton, Virginia, fue uno de los afectados. Relató que se sintió eufórico y que sus padres, ambos exalumnos de BYU, estaban ‘encantados’, según informó KSL. Sin embargo, al comenzar a aceptar la admisión y buscar compañero de habitación, el mensaje ‘Bienvenido a BYU’ en su portal en línea fue reemplazado por un aviso de rechazo.
Cuando los padres de Owen contactaron a los funcionarios de la universidad privada de Utah, les informaron que la notificación de aceptación había sido un error. ‘Estaba realmente enojado’, dijo Johansen al medio, añadiendo que su enojo luego se convirtió en tristeza.
Su madre, Talai Johansen, afirmó que la situación empeoró porque la universidad se disculpó con ella y su esposo, pero no se comunicó personalmente con su hijo. Talai declaró que la experiencia la dejó ‘completamente desconsolada por todo este proceso’ y exigió que BYU no solo honrara la aceptación de su hijo, sino también la de los otros ocho estudiantes.
Tras la presión, la universidad anunció el miércoles que los nueve estudiantes podrán matricularse, según confirmó KSL.
Chad Johnson, director de admisiones de BYU, emitió una disculpa pública después de que los aspirantes recibieran falsas esperanzas. ‘Lamentamos sinceramente que un error desafortunado en nuestro sistema de notificación de decisiones de admisión resultara en que nueve estudiantes potenciales recibieran por error mensajes de felicitación por su aceptación’, dijo Johnson a KSL a finales del mes pasado.
Johnson afirmó que la institución comprende que ‘las decisiones de admisión son muy esperadas, y reconocemos que este error causó confusión y decepción’, añadiendo que la universidad ya había expresado su ‘pesar y sinceras disculpas’ a los nueve estudiantes. También señaló que el equipo de admisiones de la universidad, con sede en Provo, ‘está trabajando para garantizar que este error no ocurra en el futuro’.
La universidad indicó que ha otorgado admisión provisional a los nueve estudiantes y que los funcionarios de admisiones están trabajando con cada uno para asegurar que cumplan con los estándares académicos de BYU. No obstante, la familia de Owen reveló que los funcionarios de admisiones de BYU les indicaron que su hijo necesitaría obtener al menos un promedio de calificaciones (GPA) de 3.0.
Más de 14,000 estudiantes de primer año han solicitado ingresar a BYU. La universidad acepta al 68.7 por ciento de los aspirantes de primer año, según su sitio web. El costo promedio de la matrícula es de $6,688 por semestre para estudiantes de pregrado que no son miembros de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, y de $3,344 para miembros.
Esta no es la primera vez que la Universidad comete un error crítico en las admisiones. En 2024, la Facultad de Enfermería de BYU envió por error cartas de aceptación y rechazo a cientos de aspirantes, según reportó KSL. En esa ocasión, la universidad atribuyó el fallo a ‘un error en un nuevo sistema’.
**REDACCIÓN FV MEDIOS**


