El gobierno de Estados Unidos confirmó este domingo un brote de sarampión en el Centro de Procesamiento de Inmigrantes de Dilley, en Texas, la misma instalación donde permanecieron detenidos el niño Liam Conejo Ramos, de cinco años, y su padre, Adrián Conejo Arias, antes de ser liberados por orden judicial.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el Departamento de Servicios de Salud de Texas detectó dos casos activos de sarampión entre personas bajo custodia migratoria. Las autoridades informaron que los pacientes reciben atención médica y que se activaron protocolos de cuarentena y aislamiento para quienes tuvieron contacto directo con los infectados.
Contener propagación de casos de sarampión
La portavoz del DHS, Tricia McLaughlin, explicó que las medidas buscan contener la propagación del virus dentro de la instalación, aunque no se precisó si los casos corresponden a menores o adultos.
El sarampión es una enfermedad altamente contagiosa que puede generar complicaciones graves, especialmente en niños y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Suspenden operaciones en centro de detención
Ante la confirmación del brote, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ordenó la suspensión inmediata de traslados y operaciones en el centro de Dilley, ubicado a unas 62 millas de San Antonio.
La instalación, destinada principalmente a familias migrantes, detuvo operaciones mientras las autoridades monitorean la situación.
Estuvo detenido el niño Liam Conejo
El centro había sido foco de atención nacional en días recientes tras la detención de Liam Conejo Ramos y su padre durante un operativo migratorio en Minneapolis. Ambos fueron trasladados a Dilley y liberados la noche del sábado, luego de que un juez federal determinara su salida del centro. El congresista demócrata Joaquín Castro confirmó que acompañó a la familia en su regreso a Minnesota.
En 2025, el país registró el mayor número de casos de sarampión en más de 30 años, con más de 2,200 contagios confirmados en al menos 44 estados, según datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), en medio de una caída sostenida en las tasas de vacunación.
Paralelamente, la población bajo custodia migratoria ha aumentado de forma significativa. ICE mantiene actualmente a más de 70,000 inmigrantes detenidos en todo el país, como parte de la ofensiva migratoria impulsada por el gobierno de Donald Trump, lo que ha generado preocupación entre defensores de derechos humanos por las condiciones sanitarias y de hacinamiento en los centros de detención.
Las autoridades federales aseguraron que el personal médico continúa con una vigilancia constante en Dilley y que se aplican todas las medidas necesarias para evitar nuevos contagios, mientras la instalación permanece cerrada a ingresos y salidas hasta nuevo aviso.
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