Blue Origin, la empresa de exploración espacial fundada por Jeff Bezos, anunció este 30 de enero la suspensión temporal de sus vuelos de turismo espacial a bordo del cohete suborbital New Shepard. El nuevo enfoque de la compañía será acelerar el desarrollo de tecnologías y capacidades para misiones tripuladas a la Luna, en línea con los planes de la NASA de regresar y establecer una presencia estable en el satélite natural.
Fin de una etapa: pausa en los vuelos turísticos
Desde 2021, Blue Origin ha ofrecido vuelos suborbitales de aproximadamente diez minutos, que llevan a los pasajeros más allá de la línea de Kármán —el punto considerado el umbral del espacio exterior— situada a 100 kilómetros sobre el nivel del mar.
Estos viajes, dirigidos principalmente a personas con alto poder adquisitivo, celebridades e invitados especiales, permitieron a Blue Origin transportar a 98 personas en total. Entre los pasajeros más destacados se encuentran el propio Jeff Bezos, el actor William Shatner, el deportista Michael Strahan, la periodista Gayle King y la cantante Katy Perry.
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La compañía no ha divulgado ni la cantidad exacta de clientes que esperan viajar en el futuro ni los precios de los pasajes. Ahora, quienes tenían reservas para próximos vuelos deberán esperar, ya que Blue Origin no ha precisado cuándo se reanudarán las operaciones turísticas.
En su comunicado, la empresa explicó que esta decisión responde a la necesidad de concentrar recursos y talento en proyectos que permitan “acelerar aún más el desarrollo de las capacidades lunares humanas”. El objetivo es contribuir de manera directa al regreso de astronautas estadounidenses a la superficie lunar y al establecimiento de una presencia permanente y sostenida en la Luna.
Carrera lunar: presión política y competencia tecnológica
La reorientación de Blue Origin ocurre en un contexto de renovada competencia internacional por la exploración lunar. Tanto Blue Origin como SpaceX, la compañía de Elon Musk, mantienen contratos con la NASA para desarrollar módulos de aterrizaje capaces de transportar astronautas desde la órbita lunar hasta la superficie.
SpaceX tiene a su cargo el módulo que debería ser utilizado en la misión Artemis III, el primer alunizaje estadounidense desde el programa Apolo, previsto para 2028. Sin embargo, posibles retrasos técnicos podrían abrir la puerta a que Blue Origin tome el liderazgo si logra avanzar más rápido en el desarrollo de su propio módulo.
Sean Duffy, secretario de Transporte y exadministrador interino de la NASA, indicó en declaraciones recientes que la agencia no está dispuesta a depender de un solo proveedor.
“Si SpaceX se queda atrás, pero Blue Origin puede hacerlo antes, ¡enhorabuena por Blue Origin! Pero no vamos a esperar a una sola empresa. Vamos a impulsar esto y ganar la segunda carrera espacial contra China”, afirmó Duffy en el programa “Squawk Box” de CNBC.
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La presión política es relevante, ya que varios legisladores estadounidenses insisten en que la NASA debe colocar astronautas en la Luna antes que China, cuyo programa espacial prevé un alunizaje tripulado para 2030. El próximo 8 de febrero está programado el primer vuelo tripulado del programa Artemis, que circunnavegará la Luna sin aterrizar en su superficie.
El nuevo administrador de la NASA, Jared Isaacman, millonario y experimentado en vuelos espaciales privados, ha reconocido la importancia de acelerar los plazos y mantener la competitividad frente a China. Isaacman informó que en enero mantuvo reuniones con SpaceX y Blue Origin para “comprender los últimos planes para acelerar el cronograma de Artemis de la NASA”.
Futuro incierto para el turismo espacial
El comunicado de Blue Origin no aclara cuántas personas deberán esperar para volar a bordo del New Shepard cuando se reanuden las operaciones turísticas, ni si se reembolsarán los pasajes adquiridos. Por ahora, la prioridad es la Luna y satisfacer las demandas de la NASA en el marco del programa Artemis.
La decisión marca un giro estratégico para la empresa de Jeff Bezos, que pone en pausa su faceta más visible y mediática para concentrarse en el desarrollo de tecnología clave para la exploración lunar. El futuro del turismo espacial comercial queda, al menos por el momento, fuera de la agenda inmediata de Blue Origin, en la antesala de una nueva etapa en la carrera espacial.


